Aleksi Kozlov no es un hombre que haga amenazas vacías. Gobierna la ciudad del pecado con sangre y muerte. Su pasado le obligó a ser quien es. Cree que la única forma de pagar una deuda es con la vida. Desde hace años se ha negado a permitir que nadie entre en su cabeza ni, sobre todo, en su despiadado corazón.
Hasta que conoce a la increíblemente hermosa y cautivadora Bella Foster.
Secuestrada y despojada de sus sueños, Bella se verá obligada a someterse a su cruel captor. Expuesta a un mundo retorcido y sanguinario, aprenderá a seguir las reglas del juego y demostrará que hasta las almas más puras pueden ser corrompidas por el ansia de poder.
Estas cien páginas esconden nueve misterios que podrás resolver si eres lo suficientemente inteligente. Para ello, deberás ordenar las páginas de este libro usando tu ingenio. Solo así podrás descubrir a las nueve víctimas y a sus asesinos y ganar el juego.
Rabiotón lleva mucho tiempo de color rojo, pero muy muy rojo. Hace tanto que está así que el pobre ha olvidado cuál es su color de verdad y es que ¡está rojo de rabia! Pero Rabiotón tiene un amigo que le enseñará a sacar su rabia de forma sana y a descubrir cuál es su verdadero color.
Todas las emociones son importantes y todas tienen una finalidad. Es normal sentir todo tipo de emociones, y muy necesario expresarlas. La rabia, por tanto, no es mala. Es una emoción más que todos experimentamos a veces y que nos impulsa a actuar. Por ejemplo, nos ayuda a cambiar cosas que no nos gustan, a defender a otros y a nosotros mismos, a levantarnos cuando nos caemos o a conseguir algo que queremos. A nosotros no nos enseñaron a sacar la rabia de forma sana y, cuando nuestro hijo la siente o cuando tiene una rabieta, no sabemos ayudarlo, nos bloqueamos, nos asusta e incluso nos enfada. Pero la rabia no hay que dejarla dentro ni taparla, hay que sacarla sin hacer daño a los demás o a nosotros mismos. Los niños exteriorizan su rabia de formas distintas, a veces gritando, empujando y tirando algo, o a través de una rabieta. Nuestro trabajo como madres y padres es validar esa rabia y acompañarlos y guiarlos para que la gestionen correctamente.