Tras cosechar innumerables éxitos en su carrera teatral el dramaturgo Giovanny Crux pisa firme en su debut narrativo. Ups, perdón... ¿o será el Otro? Recuerda que el Otro es un tanto fabulador —me dijo Giovanny en un bar—. Llega al extremo de creer que la tumba de Lorca está en Nagua y que es suyo un poema del bardo granadino. Dice que salieron rayos de sus manos y que conversó con la vieja Marcial estando muerta. Atribuye el descubrimiento de América a un proyecto templario (bueno, de esto hasta yo estoy convencido), plagió a Vargas Vila y proclama que siendo un "fleje" de niño derrocó a un gran dictador. Estamos en el noreste de la isla, en su capital Nagua, entre finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta del siglo pasado, a punto de acometer un trayecto salpicad»1 de leyendas e invenciones, historias de ciguayos, tiburones y hechiceras, poderes extraterrenos, tensiones políticas y misterios sorprendentes (o risibles) de la mano de un escritor desconocido: el Otro, que le entrega estos cuentos a Giovanny... en el mismo bar.
Agotado