Cuando el amor llama literalmente a tu puerta... solo puedes invitarlo a pasar.
Este libro se puede leer de forma independiente.
¿Que podrían tener en común Alison Bale, la fría pero exitosa psicóloga de la última planta del edificio, y Çlvaro Román, el gamer del 2º? En principio, no parece que mucho. Pero los Román llevan años tratando de echar de su casa a Çlvaro, que a sus (ya muchos) años sigue parado, divorciado y viviendo con ellos, y solo era cuestión de tiempo que pidieran ayuda a Alison.
Lamentablemente, ella tiene planes para sí misma, planes que no puede posponer, porque el reloj biológico no perdona, y que por supuesto no incluyen a Çlvaro Román. O al menos no lo incluían hasta que este descubre su secreto y le hace una oferta que no puede rechazar...
«¿Qué es lo evidente?, te preguntarás. Lo evidente es que todo forma parte de un plan maestro para que las almas se encuentren».
Así comienza el enigmático manuscrito que el hombre de las gafas redondas entrega a Ruth en el momento más desconcertante de su vida. Entre sus páginas, ella encontrará un hilo del que tirar para deshacer su madeja de disfraces y mentiras.
¿Quién es ese desconocido que aparece y se desvanece como por arte de magia en las noches más locas de Madrid? ¿Por qué se tropieza siempre con él en esas madrugadas de polvos blancos y pastillas del amor? ¿Pueden dos almas sincronizarse con un choque de pupilas?
David, o Déibid Weirdo, como le gusta que le llamen, es un preadolescente que ve el mundo desde una perspectiva muy diferente a la del resto de su familia y no está pasando por su mejor momento: sus padres se acaban de separar, su hermano mayor, Dano, ha dejado de hablarle sin que Déibid sepa el motivo y, para colmo, se ha enamorado por primera vez de una chica de la que no sabe ni su nombre.
Santi Balmes sumerge al lector en el mundo fantasioso y peculiar de Déibid, los sucesos cotidianos y extravagantes que acontecen en su estrambótica familia y vive con él su despertar a la adolescencia, al amor y a la sexualidad.
Verano de 1969. Jane Quinn se sube al escenario del festival de Bayleen y, en ese momento, nacen una estrella y una apasionada historia de amor.
De gira con Jesse Reid, el músico cuyos infames ojos azules han roto multitud de corazones, los meses estivales se convierten en un torbellino de conciertos, atardeceres llenos de color y noches salvajes que absorben a Jane.
Sin embargo, no tarda en descubrir que tras la música de Jesse se esconde un oscuro secreto, y esto la empuja a coger su guitarra y volcar todo lo que siente en el disco que la convertirá en una estrella o la destruirá para siempre: Canciones desde la Osa Mayor.
Saoirse Clarke tiene diecisiete años y no cree en el amor. No está buscando una relación pero cuando conoce a la irresistible Ruby todo salta por los aires… más o menos. Porque Ruby le propone pasar el verano teniendo las típicas citas de las películas de amor pero sin comprometerse: al final del verano, cada una seguirá su camino. Ni rupturas ni corazones rotos. Ese sería un plan perfecto si no se hubieran olvidado de que al final de las películas los dos personajes se han enamorado de verdad.