Ser docente hoy es un acto de valentía. También de creatividad, de escucha y de aprendizaje constante. Este libro nace de la experiencia real de un profesor que, aunque nunca pensó que acabaría dedicándose a la docencia, ha descubierto que la mejor manera de vivir es dejarse transformar por sus alumnos.
A través de vivencias honestas, momentos de duda, pequeños éxitos y grandes descubrimientos, La educación creativa propone otra forma de mirar la escuela: más humana, flexible y cercana a lo que los alumnos necesitan. No se trata de tener todas las respuestas, sino de hacerse las preguntas correctas e integrar capa a capa lo que ocurre tanto dentro como fuera del aula: la formación vital, las experiencias personales, las historias que también educan.