Tirado en el suelo mientras escroleas el móvil... Acurrucado en la cama para la segunda siesta del día... Tumbado en el sofá viendo la tele... No eres vago: ¡estás en modo ahorro de energía!
En un mundo obsesionado con el trabajo y la productividad, este libro reivindica el descanso y el «no hacer nada» como un acto de autocuidado. Porque parar no es una debilidad ni un fallo personal, sino una forma esencial de recargar el cuerpo y la mente.
«Cuando descansamos, debemos hacerlo sin culparnos: solo así podremos recuperar energías para el día siguiente. […] Así que, al menos este fin de semana, ¿qué tal si nos damos un capricho y perdemos el tiempo?».