Sanshiro, de Natsume Soseki, es uno de los retratos más finos y penetrantes del Japón que despertaba a la modernidad en los albores del siglo XX. Una novela sobre la juventud, la duda, el descubrimiento del deseo y ese momento decisivo en que alguien cruza el umbral entre la inocencia y el mundo adulto. Más de cien años después de su publicación, sigue brillando con la naturalidad, la ironía suave y la inteligencia emocional que la convirtieron en un clásico inmediato.
Sanshiro Ogawa abandona su apacible provincia y llega a Tokio para comenzar sus estudios universitarios. En la gran ciudad -inmensa, caótica, pero fascinante- se encuentra con profesores excéntricos, intelectuales que discuten sobre el rumbo del país, estudiantes que tantean la vida y una joven enigmática, Mineko, cuya presencia introduce el desorden y la turbación del primer amor. Mientras aprende a orientarse entre fiestas bohemias, discusiones acaloradas, tentaciones y silencios llenos de significado, Sanshiro descubre que crecer implica una mezcla de atrevimiento y desconcierto, de extrañeza ante los demás y ante uno mismo.