La verdad no le hace justicia al primer libro. Literal pasa casi lo mismo que en el primer libro solo con detalles diferentes, hasta tal punto que la prota femenina dice las similitudes. Todo pasa muy lento, la guerra se siente que nunca termina pero tampoco empieza. Cada parte de este libro es igual al primero: incluso cuando la prota femenina se queda varios días en el castillo de acker antes de la guerra. Lo único interesante es que en este podemos ver desde la perspectiva de Acker. Realmente esperaba que el padre de acker fuera más fuerte como lo pintan y que la guerra no fuera tan simple de terminar. Casi me muero con lo que le pasó a Messer, ya estoy deseando que salga su libro.