Ser casi adolescente puede resultar muy fastidioso. Nadie lo sabe mejor que Greg Heffley, inmerso en el duro ambiente del instituto, donde los chicos bajitos que aún no han pegado el estirón tienen que compartir los pasillos con grandullones que ya se afeitan dos veces al día.
En Diario de Greg, el escritor y dibujante Jeff Kinney nos presenta a su antihéroe.
Mejor no preguntarle a Greg Heffley qué tal lo ha pasado durante las vacaciones de verano, porque no quiere ni oír hablar del asunto. De hecho, al empezar el nuevo curso, Greg está deseando olvidar los últimos tres meses de su vida, en particular cierto acontecimiento... Por desgracia para él, su hermano mayor, Rodrick, lo sabe todo sobre ese incidente que él querría enterrar para siempre. Y es que todos los secretos acaban saliendo a la luz... sobre todo cuando hay un diario por medio. La primera novela de esta serie, "DIARIO DE GREG. Un renacuajo", recibió críticas favorables de la prensa de todo el mundo y además fue no. 1 en ventas en la lista de The New York Times.
Seamos realistas: Greg Heffley nunca va a dejar de alguien debería explicárselo a su padre. Resulta que Frank Heffley cree que su hijo puede cambiar. Y para endurecerlo, le ha dado por apuntar a Greg a todo tipo de deportes de competición y otras lindezas por el estilo. Claro que para Greg es pan comido dar al traste con los esfuerzos paternos por reformarlo. Sin embargo, cuando su padre amenaza con enviarlo a una academia militar, se da cuenta de que va a tener que ponerse las pilas.
Vive la aventura de tu vida entre islas flotantes, gemas con poderes inimaginables y un señor oscuro al que derrotar.
Sin saber cómo, Dano y su gata Goku han pasado de estar jugando en su habitación a encontrarse… ¿en una isla flotante? Pero ¡qué está pasando aquí!
Dueño y mascota tendrán que explorar las misteriosas islas de las emociones para intentar reunir todas las gemas del poder y acabar con el terrorífico Black Shadow si quieren regresar a su mundo
Sheila Hernández nos regala un relato honesto que refleja los problemas de una generación, en el que el bullying, la depresión, el miedo, el amor, las despedidas y las relaciones familiares están presentes. Nos muestra cómo ella y sus circunstancias le han ayudado a alcanzar su sueño de ser periodista, y a seguir luchando cada día. Nada ni nadie la hizo más fuerte.
Soy joven, no gilipollas es un ejemplo de cómo la resiliencia ante las adversidades nos hace a todos capaces de conseguir nuestras metas.
Desde que se trasladó al pueblo de Willow Creek para ayudar a su hermana tras un accidente, Emily sabía que tendría que asumir ciertas responsabilidades. Pero ¿quién podía imaginar que acabaría haciendo de voluntaria en la Feria Medieval del pueblo junto a su sobrina adolescente? ¿O que no podría dejar de pensar en el irritante y hermético profesor a cargo de los voluntarios?
Simon es el encargado de organizar la feria y, desde el principio, deja claro que no tiene tiempo para el despreocupado enfoque vital de Emily, para sus excéntricas teorías conspirativas sobre Shakespeare o sus interminables sugerencias para hacer cambios en el evento. Pero en cuanto empieza la fiesta y ambos lucen sus respectivos disfraces de época, Simon se transforma por completo. Ahora, el desquiciante profesor no duda en flirtear abiertamente con Emily. Pero ¿existe una atracción real o solo están actuando como los personajes a quienes representan?
Para Emily, el verano solo iba a suponer un pequeño paréntesis en su vida. Pero ahora, no puede evitar fantasear con Simon o con quedarse para siempre en Willow Creek.