La situación en palacio es cada vez más peligrosa. Los rebeldes atacan tanto por el norte como por el sur y. America, las chicas que siguen en la Selección y Maxon se encuentran en verdadero peligro. Mientras todo esto sucede, la disyuntiva en la que se encuentra America tampoco es mucho mejor: debe escoger entre su primer amor. Aspen, y el príncipe Maxon, quien poco a poco Ka ido conquistándola. Eso sin tener en cuenta también que el príncipe debe escogerla a ella de entre las seis seleccionadas que podrían convertirse en su esposa y que aún permanecen en palacio.
Diez meses después del último beso con Noah, Marina trabaja en Roma y piensa en él, y le siente, pero empieza a olvidar su tacto.
Diez meses después, Leo sigue cubriendo su cuerpo de tinta, alejado de sus flores y siendo el solista de Al Borde del Abismo, pero ha perdido la ilusión.
Diez meses después surge la oportunidad para que Noah pueda dejar una huella imborrable, y sus caminos vuelven a unirse.
Marina. Noah. Leo.
Leo. Noah. Marina.
Una balada de rock distinta.
Porque a veces buscando te pierdes y tienes que encontrarte para escuchar la voz que más anhelas en tu interior.
Porque querer con el corazón de verdad, húmedo, hinchado y resbaladizo, da miedo, pero es la única forma de curarte.
Porque los ángeles caídos vuelven a volar cuando confían en sus alas hechas de pétalos.
UN GRUPO DE MÚSICA. LA ÚLTIMA CANCIÓN.
DOS ALMAS HERIDAS QUE JUNTAS PUEDEN SANAR. PERSONAS FUGACES, UN AMOR ETERNO.
Abby lleva años enamorada de Dylan, el hermano de su mejor amiga Liv. Pero siempre ha sido un amor platónico, pues él es diez años mayor, vive en California y ni siquiera repara en su existencia.
Tras verse plantado prácticamente en el altar por la que creía el amor de su vida, Dylan ha regresado a casa para curarse las heridas. La misma casa donde Abby pasa un mes todos los veranos desde que él se fue.
Solo que, ahora, a sus casi veintidós años, Abby se ha convertido en una mujer alocada, desinhibida y… muy atractiva, que no va a dejar pasar la oportunidad de conquistar el corazón de Dylan.
No importa que él no esté de humor para nadie y mucho menos para una chica que no deja de meter las narices en sus asuntos, porque se ha propuesto conseguir que sonría, recupere el humor y se vuelva, por fin, loco por ella.
A menudo conducir te lleva a tu destino, pero ¿qué pasa cuando el destino te pilla por el camino? Descúbrelo en esta novela romántica new adult con un Cupido en forma de Mustang.
La vida es eso que pasa mientras haces otros planes…
Lo único que quería Scarlett era pasar las vacaciones en Utah con su madre.
Lo único que Christopher ansiaba era poder escapar de una vez por todas de la telaraña de su familia.
Pero con lo que ninguno de los dos contaba era con que el Mustang de Scarlett dejaría de funcionar en mitad de la nada y los planes de ambos se verían truncados para siempre.
Christopher será el mecánico encargado de arreglar el coche y, quizás, de poner patas arriba el corazón de la chica.
Una historia de pasión e intriga en la que Scarlett y Christopher se verán obligados a dejar de lado su orgullo y apartar sus diferencias.
A veces, aunque no busques el amor, solo hay que dejar que dos corazones latan al mismo tiempo.
Los Corvus arrasaron con todo lo conocido por el planeta Tierra. Acabaron con los rebeldes e impusieron sus normas. Durante años, se han encargado de experimentar con los seres humanos, dotándolos de talentos mentales sobrenaturales con el fin de crear el ejército más poderoso del universo.
Arella, es una chica de dieciocho años, y ha llegado la hora de que presente la Prueba de Poder para averiguar el valor de su talento: muerte, obrero, militar o teniente.
Un viejo movimiento revolucionario resurge para luchar por la libertad. Los Corvus no darán marcha atrás, Arella se enfrentará a su propia mente y su corazón sufrirá las consecuencias.
Scars exist to remind us of what we’ve survived.
DETACHED
Since Shelbi enrolled at Windward Academy as a senior and won’t be there very long, she hasn’t bothered making friends. What her classmates don’t know about her can’t be used to hurt her—you know, like it did at her last school.
WASTED
Andy Criddle is not okay. At all.
He’s had far too much to drink.
Again. Which is bad.
And things are about to get worse.
When Shelbi sees Andy at his lowest, she can relate. So she doesn’t resist reaching out. And there’s no doubt their connection has them both seeing stars . . . but the closer they get, the more the past threatens to pull their universes apart.