Un pájaro monstruoso que devora a los pecadores, cuerpos desnudos contorsionándose en posturas tántricas, un par de orejas blandiendo la hoja de un cuchillo: con tan solo 20 pinturas y 9 dibujos a su nombre, el visionario holandés Hieronymus Bosch (aprox. 1450-1516) se ha asegurado su lugar como pilar en la historia del arte. A día de hoy, el pintor por excelencia del infierno y sus demonios continúa sorprendiendo y cautivando a expertos en pintura, artistas, diseñadores y músicos por igual.
Esta monografía a gran escala, basada en la exitosa edición XXL para la que TASCHEN encargó nuevas y exclusivas fotografías de detalles y de las obras recientemente restauradas, presenta la obra completa del Bosco. Los textos de Stefan Fischer, historiador del arte y experto en su obra, analizan los numerosos elementos cautivadores que pueblan cada escena, desde los seres híbridos mitad hombre y mitad animal hasta el uso pictórico de refranes y modismos propio del artista. Este libro, que ofrece una exhaustiva panorámica de su inaprensible obra, revela por qué el Bosco y su pintura han sido inmensamente influyentes.Incluye:
Reproducciones impecables a toda página que ensalzan el asombroso potencial compositivo del artista
Detalles ampliados que desvelan las escenas más intrincadas e inquietantes, así como los pormenores técnicos más insospechados, desde las pinceladas sutiles al grano del lienzo
Un desplegable del legendario El juicio final
Un capítulo especial centrado en la obra más célebre del Bosco, el hipnotizante tríptico de El jardín de las delicias
Una aproximación al arte del montaje tanto de sonido como de imagen, a la creación, la técnica y los secretos que rodean ambos oficios.
Michael Ondaatje y Walter Murch se conocieron en el rodaje de El paciente inglés. La película, basada en la novela homónima de Ondaatje ganadora del Premio Booker, consiguió nueve Oscar: el de mejor montaje y el de mejor sonido reconocían el talento de Murch.
La curiosidad del escritor le llevó a acercarse a Walter Murch, alguien que trabajaba con un lenguaje en principio muy distinto al suyo. Aquel encuentro derivó en una amistad a la que hoy debemos uno de los mejores libros sobre cine.
Se trata de una mirada única sobre el trabajo de directores como Francis Ford Coppola, George Lucas, Anthony Minghella, Philip Kaufman o Fred Zinneman pero, sobre todo, es una aproximación de la manos de un genio al arte del montaje tanto de sonido como de imagen. El interrogatorio de un gran amante del séptimo arte como Michael Ondaatje se convierte en una lección magistral de cine.
Linda Seger explica con claridad cómo adaptar al cine una novela, una obra de teatro o una historia real, y da solución a los problemas más comunes.
Las adaptaciones cinematográficas son, desde hace mucho tiempo, el principal soporte de la industria de Hollywood y de las cadenas de televisión norteamericanas. Además, la mayoría de las cintas que han ganado el Oscar a la mejor película han sido adaptaciones de novelas, obras de teatro o historias reales. Linda Seger, autora de varios libros ya clásicos sobre escritura de guiones, ofrece ahora un manual valioso y completo para guionistas, productores y realizadores que quieran adaptar obras y acontecimientos a la pantalla.
Junto a cómo analizar este material y evaluar su potencial como película, Seger proporciona un método práctico para trasladar al cine la historia, los personajes, los temas y el estilo. La última parte aborda también las cuestiones legales de toda adaptación, las posibilidades de opción sobre una obra y la protección de los derechos como guionista o productor.
El arte de actuar constituye un valioso compendio de las enseñanzas de Stella Adler, centrada principalmente en la atención, el reconocimiento y una actitud abierta al mundo. Aplicaba un metodo propio, basado en los principios de Stanislavski pero con diferencias notables: para ella, el talento, el esfuerzo, así como la autoestima son los pilares de una buena interpretación.
Uno de los manuales más importantes y exitosos de los últimos tiempos, El arte cinematográfico es también un espléndido resumen de todo lo que el estudioso y el aficionado deben saber sobre el cine antes de empezar a profundizar de verdad en la materia. Desde una descripción de los elementos primordiales de la producción cinematográfica hasta una sucinta historia formal del cine, pasando por un visión extremadamente fenoménica del estilo -a partir de la puesta en escena, el montaje, la fotografía y el sonido- y ejemplos de análisis críticos de filmes, el libro no sólo intenta erigirse en un completísimo mosaico sobre todas y cada una de las cuestiones que pueda suscitar el cine entendido como un arte autónomo, sino que además lo hace con un objetivo muy claro: como en El significado del filme, La narración en el cine de ficción y EL cine clásico de Hollywood, los otros tres textos de Bordwell -este último junto con Kristin Thompson y Janet Staiger- también editados por Paidós, lo que debe importar no es tanto lo que dicen las películas como el modo en que lo dicen, o, en otras palabras, lo que Bordwell y Thompson llaman la forma cinematográfica, absolutamente distinta de la literaria o de la pictórica. Pues bien: es el dominio de ese alfabeto lo que conseguirán todos aquellos que se adentren en las páginas de esta obra excepcional.
A fresh look at one of America’s best-known and beloved artists at a pivotal but little-known moment in his life that profoundly shaped both his art and career.
Edward Hopper & Cape Ann tells the largely ignored but significant origin story of Edward Hopper’s years in and around Gloucester, Massachusetts—a period and place that imbued Hopper’s paintings with a clarity and purpose that had eluded his earlier work. This volume focuses on summers Hopper spent there in the 1920s, starting in 1923, when he first embraced watercolor during outdoor painting excursions on Cape Ann and discovered one of his favorite subjects: houses and vernacular architecture. The success of Hopper’s Gloucester watercolors transformed his work in all media and set the stage for his monumental career.
Accompanying a major retrospective at the Cape Ann Museum, including an unprecedented loan of twenty-eight works from the Whitney Museum of American Art, this highly readable and beautifully illustrated volume reveals in great depth the lesser-known story about the influence of a young painter, Josephine Nivison, who became not only Hopper’s wife but also the most trusted force underlying his artistic confidence. Here she is recast as principal producer of Hopper’s distinctive style and his “brand” visionary from the time of their courtship until his death in 1967.