Presentamos esta edición de los Diarios de Emerson, en la que se han descartado las reflexiones filosóficas y se han conservado las referidas al paseo, al viaje y a las ideas que el contacto con la naturaleza y su comprensión produjeron en el padre del pensamiento americano.
Este libro ofrece al lector «Ignorancia Útil, a la que llamaremos «Conocimiento Bello» de la que habla Thoreau en su texto Caminar, utilizando como medio a Emerson, quien caminó toda su vida. Un libro para comprender una parte de los Diarios de Emerson (aquellos que Nietzsche leyó y recomendó con tanto entusiasmo), que no había sido publicado hasta hoy. Esta selección que ahora ofrecemos es un intento de poner en valor aquello que la historia del pensamiento suele desdeñar, con el fin exclusivo del disfrute del lector.
El fenómeno de la comprensión y de la correcta interpretación de lo comprendido desborda el ámbito de las ciencias del espíritu. Comprender e interpretar textos no es solo una instancia científica, sino que pertenece a la experiencia humana del mundo. En el fondo, se trata de rastrear la experiencia de la verdad allí́ donde se encuentre e indagar su legitimación. De este modo, las ciencias del espíritu –entre las que se encuentran la filosofía, el arte y la misma historia– comparten elementos significativos con las formas de la experiencia que quedan al margen de la ciencia. En «Verdad y método», obra fundamental de Gadamer, el autor se esfuerza por integrar lo más estrechamente posible la meticulosidad de la descripción fenomenológica –que Husserl convirtió́ en un deber–, la amplitud del horizonte histórico –en el que Dilthey colocó su forma de hacer filosofía– y la síntesis de ambos en la propuesta filosófica de Heidegger. Hans-Georg Gadamer (1900-2002) fue discípulo de Martin Heidegger, si bien se opuso abiertamente al nazismo. Dedicó su vida a la enseñanza de la filosofía en varias universidades alemanas y fundó la nueva hermenéutica.
Quince años después de salir a la luz 'Verdad y método' (1960), Hans-Georg Gadamer presentó un segundo volumen que quería ser su complementario. Sobre esta segunda obra el propio autor comentaba lo siguiente:
'Ha llegado el momento de examinar, en su consistencia global, el esbozo teórico de 'Verdad y método I', que recogía investigaciones en torno a la unidad de un todo filosófico, y de averiguar si se advierten grietas o fisuras en la coherencia del conjunto… En este sentido, el presente volumen tiene un carácter complementario. Su contenido se articula en tres apartados: 'preliminares', 'complementos' y, la sección más importante, 'ampliaciones', fruto del debate de mis ideas… En empresas de este género es de rigor tener en cuenta el eco que el propio proyecto ha despertado en la crítica. Espero que este segundo volumen de 'Verdad y método' sirva para mejorar las deficiencias del primero y para estimular el trabajo de los más jóvenes.
Si la verdad y la libertad fueran ficción, representación o juego, dejarían de ser, con grave peligro, lo que se espera de ellas cuando se razona en serio. Pero ni la una ni la otra tienen su sitio en lo que confiadamente se llama la vida real, sino más bien en los momentos de tránsito entre esta y la ficción, cuando se tiene la máscara entre las manos porque uno va a ponérsela o porque acaba de quitársela. La verdad de las cosas es, según se sostiene aquí, cierta clase de desacoplamiento y la libertad de las personas cierto tipo de suspensión de la personalidad y de la identidad. En este libro se propone un desmontaje de los supuestos principales que el sentido común de nuestro tiempo y la mayor parte de sus filosofías dan por seguros en relación con la libertad y la verdad, y se intenta recomponer los materiales resultantes de ese despiece de modo que produzcan una figura no muy aceptable para los prejuicios hegemónicos, pero inquietantemente reconocible como eso que de la verdad y la libertad (y también de la representación, de la ficción y del juego) se esperaba siempre sin haber podido explicitarlo nunca de manera clara.
Las plantas nos pueden enseñar mucho acerca del «arduo arte de vivir bien».
La admiración por la naturaleza parece acentuarse a medida que aumenta la población mundial y crecen las ciudades. Cuanto más nos alejamos de la tierra, más fuerte es el anhelo de retornar a ella. Verdolatría se articula en torno a cuatro preguntas esenciales de la filosofía: qué puedo saber, cómo debo actuar, qué me cabe esperar y qué significa ser humano. Se nutre del pensamiento ecológico, las lecciones del arte del jardín y la ciencia botánica para cambiar nuestra forma de entender la vida en el planeta y nuestro lugar en ella.
Un recorrido por la Italia del siglo XVIII de la mano de uno de los grandes clásicos
de nuestra literatura.
En 1793 Leandro Fernández de Moratín viaja a Italia en una precipitada huida tras haber presenciado el asalto a las Tullerías de París. En una época en la que el viaje se consideraba una práctica formativa, el autor y dramaturgo español inicia un apasionante recorrido por el país transalpino que durará tres años, y que lo llevará a visitar las ciudades más insospechadas, a conocer a personajes extravagantes, e incluso a transitar por los pintorescos paisajes de Gran Bretaña, Bélgica, Alemania y Suiza.
En Viaje a Italia, Moratín recoge su experiencia en una tierra fragmentada en regímenes políticos, y se presenta como un viajero culto, pero a la vez dispuesto a entregarse a todo tipo de aventuras. Así entrelaza con agudo sentido del humor las glorias del Renacimiento y de la antigua Roma, pero también las desventuras de aristócratas insensatos, de grandes damas prostituidas, de generales sin ejército y de clérigos bribones.