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NARRAR EL ABISMO

Este libro es un viaje al corazón de la guerra para entender el valor crucial que tiene para las víctimas poder prestar testimonio cuando solo les rodea impunidad. Y, también, una reivindicación del oficio de narrar como una forma de reconocer la dignidad del otro, preservar la memoria y desafiar a quienes quieren imponer el miedo y la crueldad. Porque, en tiempos oscuros, difundir la verdad es un acto radical. La colección Endebate es el hogar de aquellos textos breves que presentan una opinión, defienden una actitud o cuentan una historia, pero son más un aperitivo que un banquete, estimulan la conversación más que saciarla e inician un festín (que no clausuran). Como los mejores bocados, entran por los ojos y dejan un largo poso en el paladar.
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AL MISMO TIEMPO. ENSAYOS (BOL)

«Un escritor es alguien que presta atención al mundo», expuso Susan Sontag en su discurso de aceptación del Premio de la Paz que le otorgó la Asociación de Libreros Alemanes en 2003, y nadie sirvió de mejor ejemplo de esta definición que ella. La inteligencia incisiva de Sontag, su brillantez expositiva, su profunda curiosidad por el arte, la política y la responsabilidad testimonial del escritor le han asegurado un lugar entre las pensadoras y escritoras más importantes del siglo XX.
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EL HOMBRE QUE SALVO A PRIMO LEVI (OF2)

La historia de Lorenzo no es solo la biografía del hombre que ayudó a Primo Levi: es el relato de una humanidad deshumanizada en la que es necesario hacer una elección moral. En Si esto es un hombre, Primo Levi escribió: «Creo que es a Lorenzo a quien debo estar vivo hoy». Pero, ¿quién era Lorenzo? Lorenzo Perrone, que así se llamaba, es la pieza del puzzle de la biografía de Primo que nos faltaba por conocer: un albañil piamontés que vivía frente a la valla de Auschwitz III-Monowitz. Un hombre pobre, casi analfabeto que durante seis meses llevó a Levi un plato de sopa cada día para ayudarle a compensar su desnutrición en el Lager. Y no se limitó a ayudarle en sus necesidades más concretas: fue mucho más allá, arriesgando incluso su vida para permitirle comunicarse con su familia. Cuidó de su joven amigo como sólo un padre podría haberlo hecho. La suya fue una amistad extraordinaria que, nacida en el infierno, sobrevivió a la guerra y continuó en Italia hasta la agónica muerte de Lorenzo en 1952, doblegado por el alcohol y la tuberculosis. Primo nunca le olvidó: hablaba a menudo de él y puso a sus hijos nombres en recuerdo de su amigo. Este libro es la biografía de una de una de esas personas que viven sin dejar, aparentemente, huella ni recuerdo de sí mismas. Pero que, bien mirado, son la verdadera piedra angular de la humanidad.
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