Todos hemos oído o leído en nuestro día a día afirmaciones categóricas relacionadas con el mundo de la energía. Por ejemplo, que la nuclear es la más barata que existe, que no hay litio suficiente para que todos los coches sean eléctricos o que las renovables perjudican al turismo. Asistimos a un momento histórico en el que, por motivos evidentes, estas cuestiones se hallan en el centro del debate público y de la agenda política. Así, los intereses que lo atraviesan son gigantescos… tanto como las falsedades que generan, y que buscan desinformar con fines tendenciosos. Esta proliferación indiscriminada de mentiras ha ido socavando la conciencia que tenemos sobre asuntos cruciales como el cambio climático, la viabilidad de la transición ecológica o la urgencia a la hora de tomar ciertas medidas. Pedro Fresco, uno de los mayores expertos en energía en la actualidad, desentraña uno por uno estos bulos ―muchos de ellos verdaderamente arraigados en la creencia popular―, en un tono ameno y divulgativo, siempre desde la solidez de los datos y del rigor más puntiagudo. Un remedio contra la desinformación y las fake news, en un retrato global del actual panorama energético. Más que un ensayo al uso, Energy fakes es un llamado a la conciencia, y una guía esencial para lograr separar la verdad del embuste en un tema vital para nuestro futuro, con el que Fresco se consolida, tras el éxito de El nuevo orden verde, como uno de los grandes referentes en divulgación energética de nuestro país. Una valiosa herramienta para enfrentar los desafíos que moldearán no solo nuestro modelo energético por venir, sino, en última instancia, la supervivencia de nuestra misma civilización.
Un llamamiento a involucrarnos cívicamente para tomar las riendas de nuestro futuro
Los ciudadanos tendemos a culpar al Estado, al mercado o a cualquier otra entidad abstracta cuando estamos insatisfechos. Los actores económicos, ocupados únicamente en la maximización del beneficio propio, no tienen ninguna motivación racional para interrogarse por el bien común. Asimismo, los poderes públicos se desentienden de las consecuencias finales de sus acciones.
El jurista Rodrigo Tena sostiene que la huida de la responsabilidad es el fenómeno más importante en la vida pública actual, que ha contaminado a todos los agentes sociales y que tiene múltiples manifestaciones. Delegamos en el sistema nuestros compromisos individual y colectivo, y a su vez el sistema se rige por incentivos perversos que fomentan el comportamiento irresponsable.
Aunque en nuestros días el gobierno representativo parece inseparable de la democracia, el primero se estableció por primera vez en Europa y América como alternativa conscientemente elegida al principio de autogobierno popular. Bernard Manin traza la historia de esta paradójica dualidad, desde la Atenas clásica y la Italia renacentista hasta la época actual, definiendo en cada caso los rasgos clave de las instituciones democráticas para resaltar las alternativas que fueron abandonadas. Traducción de Fernando Vallespín