En La emoción, fuente de vida, Francisco Mora, aclamado autor de Neuroeducación, nos invita a reflexionar sobre un asunto de especial relevancia en las sociedades occidentales actuales, en las que las personas cada vez viven más tiempo sin saber, en ocasiones, para qué: el envejecimiento. Un asunto que, por su importancia, guarda implicaciones a nivel personal y cotidiano, profesional e intelectual, científico y filosófico e incluso religioso. La obra, publicada anteriormente con el título Ser viejo no es estar muerto, recalca la importancia que tiene a la hora de afrontar ventajosamente esta etapa de la vida una de las vertientes fundamentales del ser humano: la emoción, esa energía que mueve el mundo vivo, «ese motor que todos llevamos dentro y que nos empuja a seguir vivos».
Durante una visita al Harry Ransom Center, donde reposan los archivos personales de Gabriel García Márquez, Nadia Celis dio con un importante hallazgo: un manuscrito inédito de Crónica de una muerte anunciada que contiene un insólito epílogo. El descubrimiento detonó en la escritora el impulso por desentrañar los efectos que la célebre novela del premio nobel tuvo y sigue teniendo no solo en los personajes reales que inspiraron aquella historia, sino también en sus miles de lectoras y lectores. Este libro, su extraordinario relato de la investigación, es una travesía apasionante que rebasa los límites de la ficción y de la realidad.
Desde hace alrededor de dos mil quinientos años, El arte de la guerra de Sun Tzu ha proporcionado consejos a líderes y estrategas sobre las mejores tácticas en el campo de batalla, el manejo de los subordinados o el empleo de la astucia y el engaño. Texto fundamental de la tradición china, también en occidente se ha vuelto una lectura esencial a la hora de buscar el éxito en la vida personal, en los negocios o en cualquier otro ámbito en que se deban resolver conflictos con eficacia.
El arte de la guerra es una de las obras del periodo clásico chino más traducidas, aunque pocas veces se vierte directamente desde el chino clásico y menos aún se ofrece el texto original lado a lado. Por este motivo, nuestra edición es bilingüe e incluye, además, la primera traducción completa de las glosas realizadas en el siglo III por el primer comentarista conocido de la obra, Cáo Cao, referencia fundamental para el conocimiento de la obra y una figura histórica de gran relevancia.
Con una nueva traducción a cargo del sinólogo David Sevillano López, responsable también de la edición, el presente volumen incluye una introducción sobre el contexto histórico de la obra, una nutrida bibliografía y detalladas notas explicativas.