El fenómeno del populismo aún no se ha pensado a fondo. La mayoría de los libros sobre el tema se han centrado sobre todo en caracterizar sociológicamente a los votantes populistas; o en discutir de qué es síntoma (el desencanto democrático, las desigualdades galopantes, la constitución de un mundo de invisibles, etc.); o en hacer sonar la alarma sobre la amenaza que representa. Pierre Rosanvallon propone entender este fenómeno en sí mismo, como una ideología coherente que ofrece una visión atractiva y potente de la democracia, la sociedad y la economía. Si expresa enfado y resentimiento, su fuerza radica en el hecho de que se presenta como la solución a los conflictos contemporáneos. De ahí que sea la ideología ascendente del siglo xxi, en un momento en que las palabras heredadas de la izquierda parecen resonar en el vacío. El autor presenta una teoría documentada sobre el populismo, traza su historia en la de la modernidad democrática y desarrolla una crítica profunda y razonada.
Frente a los prodigios de la tecnología, capaz incluso de simular la inteligencia humana, sumado a la inutilidad aparente de la reflexión sobre el lenguaje o la historia, las humanidades enfrentan en la actualidad desafíos sin precedentes. En su nueva reflexión filosófica Carlos Peña, uno de los intelectuales públicos chilenos más relevantes, da cuenta de que esta querella contra las disciplinas que reflexionan sobre nuestra propia condición es un cuestionamiento de vieja data. En Humanidades. Lo visible y lo invisible, su autor nos invita a reflexionar sobre el papel crucial que estas disciplinas juegan en nuestra cultura y sociedad. Desde los primeros comentarios a los cantos homéricos y hasta las modernas interpretaciones literarias o históricas, las humanidades han sido fundamentales para entender la condición humana y el sentido que subyace a la cultura. Mostrando un gran dominio sobre la materia en cuestión y con un estilo asequible, Peña aborda las tesis sobre las humanidades que enarbolan tanto sus promotores como sus críticos más encarnizados, y defiende su relevancia en una sociedad donde la información es abundante pero la reflexión escasea. Un libro que es, en suma, una llamada a redescubrir el valor de la lectura, la reflexión y el pensamiento crítico.
Edgar Morin reflexiona sobre el sentido de la historia a sus 104 años.
Tras haber vivido las atrocidades de la guerra y las convulsiones económicas y ecológicas del último siglo, el reputado filósofo y sociólogo francés Edgar Morin reflexiona sobre el devenir de las civilizaciones para extraer lecciones que explican el pasado y nos ayudan a construir el futuro.
Lo improbable puede ocurrir; los mitos tienen mucha influencia en la Historia; a veces los destructores también son grandes civilizadores; un solo individuo puede cambiar el curso de la Historia mundial; el progreso material no va acompañado de ningún progreso moral...
Estas son solo algunas de las enseñanzas de este breve ensayo que sintetiza aquello que nos ha definido desde la Antigüedad hasta nuestros días.