A través de las cincuenta y tres piezas que componen el Manual, Epicteto –crecido como esclavo en la turbulenta Roma de Nerón– nos ofrece los principios de la filosofía estoica, corriente de la que, junto al emperador Marco Aurelio y el filósofo Séneca, es su máximo representante.
Por medio de unas reflexiones afiladas y certeras y un lenguaje claro y sin concesiones, Epicteto nos propone la ética estoica como un punto de partida en la búsqueda de la tranquilidad de ánimo y de la felicidad. La unión entre la reflexión moral y su vertiente práctica que se produce en el Manual y en las dos piezas de sus diatribas incluidas en este volumen (Cómo actuar ante los tiranos y Contra los conflictivos y salvajes) contribuye a que el estoicismo sea percibido como una corriente filosófica capaz de influir en las acciones del día a día.
“Dios no tiene nada que decirle al hombre frívolo”. —A. W. Tozer
En Dios se interesa en el hombre, Tozer insta al creyente a estar alerta en su búsqueda de la voz de Dios. Nos recuerda que la quietud y la meditación en el Espíritu de Dios pueden ser más provechosas —espiritualmente— que la apariencia de la religión tan predominante en la sociedad moderna. La quietud es una cualidad que se está perdiendo en el mundo de hoy. Estar quieto y saber que él es Dios es una antigua verdad que se cita mucho pero que rara vez se vive.
Platón, el mayor filósofo de todos los tiempos, nos legó una obra que ha moldeado el pensamiento occidental durante más de dos milenios. En esta selección de piezas imprescindibles: Apología de Sócrates, Critón, El Banquete, Fedro o la Belleza y Fedón o el Alma, encontramos algunos de sus textos más sublimes, donde las preguntas fundamentales sobre la justicia, la virtud, el amor y la inmortalidad siguen ofreciéndonos herramientas decisivas para enfrentar nuestro día a día y aplicar la filosofía a nuestra vida cotidiana. En un mundo saturado de ruido y certidumbres vacías, estas páginas nos recuerdan la importancia de dudar, de buscar la verdad con humildad y de cultivar una vida guiada por la razón y la belleza.
Leer a Platón hoy es redescubrir una brújula para orientarnos en el caos moderno. Es aceptar el desafío de pensar por uno mismo, de mirar más allá de lo evidente y de abrazar una conversación eterna que sigue iluminando el camino hacia una existencia más plena y auténtica.