¿Qué le está pasando a la izquierda? En la actualidad, los movimientos de la izquierda organizada parecen estar en grave declive en todo el mundo. Tal vez ello no sea sino un síntoma de un borrado más profundo y problemático, el del "imaginario de la igualdad", que ha sido la principal fuerza motriz de la izquierda global desde su nacimiento. En esta brillante obra, Shlomo Sand propone remontarse a las fuentes de este "imaginario" y estudiar la gestación, las transformaciones y los ajustes de la idea de igualdad a lo largo de más de tres siglos.
Jacques-Alain Miller creó en mayo de 2017 una red política lacaniana que denominó ZADIG: Zero Abjection Democratic International Group. Planteada como una extensión de las Escuelas del Campo freudiano, su intención era que el discurso psicoanalítico incidiera en la política de su tiempo según las particularidades de cada lugar.
Este primer volumen reúne una selección de artículos de setenta y siete autores, pensadores de distintos campos de la cultura y psicoanalistas, que se han interesado en incidir en la política desde sus discursos particulares. Concernidos por la emergencia de diferentes realidades que sacuden nuestra cotidianeidad, han aportado su lectura e interpretación en el blog de Zadig España.
El libro es parte de una sostenida labor de difusión y acción de la red ZADIG España. Es nuestro deseo que aquellos que se interroguen por la subjetividad de su época encuentren en él aportaciones para su propia praxis. Pensamos que la lectura de los distintos ejes temáticos que agrupan estos escritos, orientados por la defensa de la libertad de la palabra de la democracia y del Estado de derecho, puede contribuir a pensar algunos impasses que conmocionan nuestro tiempo.
Aparecieron los primeros grandes doctores de la Iglesia, y los santos, en contra de todas las pasiones humanas, realizaron una serie de ejercicios mentales dignos de todo encomio que han entrado a formar parte tanto de la historia de la fe como de la historia del pensamiento [...]”. Sin embargo, cabe puntualizar que esto no se produjo en contra de todas las pasiones humanas sino en buena medida por ellas, pues quien se toma en serio el espíritu no puede creer que uno sea dos o tres o que tres sea igual a uno. La teología cristiana llama a esto suprarracional y no contrarracional o irracional. Lo llama misterio, no absurdo. Y al haber entre el cielo y la tierra tantas cosas que nuestra filosofía escolástica ni se imagina, no es necesario tomar por verdadero todo lo que se ha imaginado, ni hace falta tomar el mayor de los absurdos por cierto y considerarlo un gran misterio. “Si Dios —dice Diderot—, por quien tenemos la razón, exige sacrificar la razón, es un prestidigitador que hace desaparecer lo que acaba de dar.