Adolfo Posada, uno de los publicistas más destacado del siglo XX, redactó El Sufragio. Según las teorías filosóficas y las principales legislaciones en pleno debate sobre la crisis del parlamentarismo que se vivía durante la Restauración. La corrupción electoral, el caciquismo o el abstencionismo eran males endémicos que sólo podían superarse, según Posada, merced a una honda reestructuración del voto individual a cuyo través se ejercía la soberanía popular. En sus sistemáticas reflexiones –acompañadas de una mirada a los sistemas electorales comparados que él consideraba más dignos de imitación– el jurista asturiano profundizó sobre los distintos elementos del sufragio, sus clases, la administración electoral y sus garantías, proponiendo un auténtico sufragio universal, en el que, por supuesto, se incluyera a las mujeres. La obra supuso un esbozo teórico de una realidad que pondría en práctica la Segunda República una treintena de años más tarde, pero planteó también cuestiones que a día de hoy, más de un siglo después, todavía son objeto de debate.
¿Cuál fue el origen de todo? ¿Podemos viajar en el tiempo? ¿Que es la vida? ¿Podría haber otras vidas en el Universo? Estas son algunas de las preguntas que el científico Carlos Briones nos propone en su nuevo libro, un apasionante viaje a traves de los principales retos que la ciencia actual tiene planteados. A lo largo de 52 breves y sugerentes capítulos, uno por cada semana del año, repasa diferentes campos científicos, tecnológicos y sociales, sin olvidar temas de gran actualidad como la inteligencia artificial, la crisis climática, las pandemias, o el auge de las pseudociencias y los bulos. Reivindica la importancia del espíritu crítico y la curiosidad, y lo hace con una insuperable de combinación de rigor científico, frescura y calidad literaria. En sus propias palabras: "creo que este libro puede gustarte tengas la edad que tengas: seas un boomer, pertenezcas a la Generación X, a la Y de los millennials o a la Z.
En esta época que estamos viviendo de posverdad, en la que priman las noticias falsas y la desinformación, mentir es ya una práctica habitual, y la verdad y su búsqueda han perdido su valor. No obstante, las mentiras no son una novedad: nos han acompañado a lo largo de la historia y siempre han formado parte de nuestras vidas y nuestras conductas.
Aprendemos a mentir desde la más tierna infancia y, aunque todos hemos contado alguna mentira piadosa, lo importante es identificar las mentiras más peligrosas. Por suerte, con el tiempo se han ido actualizando las técnicas y herramientas para detectarlas: las imágenes neuronales y la inteligencia artificial, entre otras, nos ayudan a aplicar una perspectiva cognitiva, a detectar las señales no verbales y a encontrar las pruebas que se escapan a simple vista.