Lo que hoy se conoce como mundo clásico, y que pervive entre nosotros a través de la historia de su recepción, es en realidad el precipitado de dos tradiciones, de dos culturas, en un sentido muy amplio de ambos términos que engloba aspectos tanto intelectuales como institucionales y materiales. El lema horaciano Graecia capta ferum victorem cepit intulit agresti Latio [La Grecia conquistada conquistó al feroz conquistador y trajo las artes al rústico Lacio] recoge solo de modo parcial esta idea: la Grecia conquistada enseñó a Roma sus artes, es cierto, pero fue Roma la que proyectó a Grecia por todo el imperio y hacia la posteridad, y la que hizo suyo el legado heleno para convertirlo en factor de su propia hegemonía imperial e identidad. Este libro se hace cargo de este enriquecedor hibridismo cultural. Especialistas de primer nivel analizan múltiples contextos, desde la política a la economía, desde la cultura a diferentes ámbitos de la sociedad, en los que cobró cuerpo el helenismo bajo hegemonía romana. La obra muestra que los frutos del hibridismo grecorromano trascendieron el mundo mediterráneo y presta particular atención a su decurso entre los siglos ii a.C. y ii d.C.
Las ciencias y la revolución tecnológica ofrecen emancipación a las necesidades humanas. La filosofía apuesta por un proyecto de sentido basado en la razón. La religión promete trascendencia y salvación, no solo para el más allá de la muerte, sino para el más acá de la vida. Son tres proyectos distintos, pero que nunca se han dado aislados. Sus dinámicas interaccionan y se apoyan al mismo tiempo que se critican y buscan imponerse.
Cada una de estas tres propuestas ha fracasado y ha bloqueado al ser humano. La crítica a la religión es tan vieja como la filosofía, y la ciencia moderna la ha sustentado. Pero hoy es la creencia religiosa la que puede interpelar a la increencia avisando de las trampas en las que caen ciencia y filosofía y contribuyendo a sus ofertas de emancipación y sentido.
Con una historia milenaria, una cultura deslumbrante y un modelo de desarrollo que desafía todas las categorías, China está transformando el mundo a una velocidad difícil de asimilar. Ya no es solo la fábrica del planeta; es también el mayor mercado global, un laboratorio político único y una potencia tecnológica que redefine los equilibrios internacionales.
Y, sin embargo, seguimos sabiendo sorprendentemente poco sobre su realidad.
Este libro ofrece una mirada profunda y sin filtros sobre China, explorando su historia, su cultura, su sistema político y su economía. A través de un análisis accesible, el autor examina las claves de un país que, ahora más que nunca, se presenta como el motor del futuro.
En estas páginas no hay espacio para prejuicios ni mitificaciones: aquí solo encontrarás el deseo de comprender una nación compleja, cuya influencia y desafíos marcarán el rumbo del mundo en las próximas décadas.
Este no es solo un libro sobre China. Es el mapa de un futuro que ya está aquí.