La historia de la mujer que se enfrentó a Facebook y cambió la forma de entender las redes sociales
En septiembre de 2021, el Wall Street Journal publicó una exclusiva que sacudió al mundo: Facebook tenía conocimiento de los graves efectos nocivos que provocaba en la sociedad, pero no le interesaba remediarlo. Un mes después, la responsable de filtrar los archivos confidenciales que lo probaban salió del anonimato.
Se trata de Frances Haugen. La joven extrabajadora de Facebook acusó a la compañía de Mark Zuckerberg de anteponer sus beneficios económicos al bienestar y la seguridad de sus usuarios. Haugen dejó la empresa en mayo de 2021, pero no sin antes haber recopilado decenas de miles de documentos internos que fueron bautizados como los «Papeles de Facebook».
En su testimonio ante el Senado de los Estados Unidos, la informática expuso cómo la plataforma –hoy llamada Meta– ignoró los informes e investigaciones que alertaban del impacto negativo de su tecnología en la sociedad.
Según Guillermo del Valle, existe una doble amenaza que poco a poco ha ido destruyendo a una izquierda española cada vez más alejada de sus valores. Por un lado, el fundamentalismo de mercado que se ha inmiscuido hasta tal punto en los partidos progresistas que cuesta distinguir su discurso del de la derecha. Todo ello al mismo tiempo que la amenaza de la economía digital se cierne sobre millones de trabajadores, que el capital sigue concentrándose y que las desigualdades acrecentándose. Y por el otro lado, el identitarismo, un individualismo extremo que se empecina en sacralizar todas y cada una de las identidades que afloran en el mundo, sean religiosas, tribales, irracionalistas, o la peor de todas y más común en nuestro país, el nacionalismo.
Este libro es ante todo una crítica a la izquierda desde la propia izquierda, un ensayo que señala las contradicciones persistentes en las que caen los partidos progresistas españoles y que, con argumentos sólidos, aboga por nuevos planteamientos que devuelvan a la socialdemocracia hacia la senda de la libertad y de la igualdad.
Posiblemente la obra más crítica de Elizabeth Hardwick, Seducción y traición es un retrato apasionado sobre las mujeres y la literatura. Una galería de escritoras inolvidables ?Virginia Woolf y Zelda Fitzgerald, Dorothy Wordsworth y Jane Carlyle?, así como una reflexión provocadora de obras como Cumbres borrascosas, Hedda Gabler y los poemas de Sylvia Plath. Una lectura que, en realidad, es un ajuste de cuentas con las relaciones entre hombres y mujeres, mujeres y escritura, escritura y vida.