¿Y si Gutenberg no hubiera inventado la imprenta? ¿Cómo ayudó la prensa de la época a Jack elDestripador? ¿Cómo nacieron las tertulias radiofónicas? ¿Cómo contó la prensa el naufragio delTitanic? ¿Por qué Francisco de Sales es el patrón de los periodistas? ¿Es verdad que la censurafranquista censuró a Franco? ¿Cuál fue el primer juicio mediático en España? ¿Quiénes fueron losprimeros "fotógrafos" de lo paranormal?Descubra estas y muchas otras incógnitas que rodean la fascinante historia del periodismo. Desde el díaen que Superman se suicidó hasta como el Ku-Klux-Klan manipuló a la prensa para su propiobeneficio. Desde las fotos trucadas de Hitler en Hendaya hasta los gatos reencarnados del DailyTelegraph. Con una prosa ágil y mordaz, acudiendo rigurosamente a las fuentes, Bielsa-Gibaja (autorde Y si la Historia nos miente) nos muestra los entresijos más desconocidos del que hemos llamadoCuarto Poder."Joseph Pulitzer, el editor de periódicos que da nombre al célebre premio que otorga la Universidadde Columbia, un galardón hoy considerado una especie de Nobel en el mundo del periodismoanglosajón, fue editor de una prensa sensacionalista de la peor calidad.
A los humanos nos gusta pensar en nosotros mismos como criaturas racionales. Sin embargo, algunos de los momentos más excepcionales de la historia no tratan de acontecimientos sino de sentimientos: los orígenes de la filosofía, el nacimiento del cristianismo, la caída de Roma, la Revolución científica o los grandes conflictos bélicos del siglo XX no pueden entenderse sin las emociones.
Gracias a sus sólidos conocimientos en psicología, neurociencia, arte, filosofía y religión, Richard Firth-Godbehere hilvana un fascinante recorrido por la historia de la humanidad desde una perspectiva absolutamente original, un relato que explica cómo las emociones han modelado el mundo en el que vivimos con toda su complejidad, maravilla y diversidad.
En República mortal, el premiado historiador Edward J. Watts presenta una nueva historia de la caída de la República de Roma que explica por qué los ciudadanos romanos cambiaron la libertad por la dictadura. Durante siglos, al tiempo que Roma se convertía en la principal potencia militar y política del Mediterráneo, sus instituciones de gobierno, reglas parlamentarias y tradiciones políticas lograron fomentar la negociación y el compromiso. Sin embargo, a partir del año 130 a.C., dirigentes romanos como Sila, Pompeyo, Marco Antonio o Julio César empezaron a usar cada vez más las instituciones para buscar el lucro individual y obstaculizar a sus rivales, hasta que los enfrentamientos entre los políticos dieron paso a la violencia política en las calles. El terreno estaba abonado para unas guerras civiles destructivas y, al final, el reinado imperial de Augusto. Por encima de todo, la República romana enseña a los ciudadanos de nuestros días los peligros de consentir la obstrucción política y coquetear con la violencia. La historia de Roma demuestra con claridad que, cuando los ciudadanos miran hacia otro lado para no ver que sus dirigentes tienen comportamientos corrosivos, su república está en peligro de muerte.