Caminar es mucho más que poner un pie delante del otro. ¿Y si solo se pudiera pensar bien a través de los pies? Un admirable libro que entusiasmará incluso a los sedentarios empedernidos. Le Monde des Livres
Andar no exige ni aprendizaje, ni técnica, ni material ni dinero. Solo requiere de un cuerpo, de espacio y de tiempo. Cada día son más los aficionados a caminar, y todos ellos obtienen los beneficios de esa propensión: sosiego, comunión con la naturaleza, plenitud... Andar. Una filosofía es un recorrido (a pie), filosófico y literario, en compañía de ilustres autores como Rimbaud, Thoreau o Kant cuyo hilo conductor es el simple hecho de caminar. Andar como experiencia de libertad, como acto solitario y propicio para la ensoñación, como motor de creatividad... Este libro es una celebración del paseo y una reivindicación de virtudes elementales que parecemos haber olvidado en esta época de prisas y de monotonía. Desde un enfoque cultural, Frederic Gros se adhiere a la corriente de los lowy nos invita a valorar las ventajas de la lentitud. Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. Para andar hacen falta ante todo dos piernas. Todo lo demás es superfluo. ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen. La crítica ha dicho... Un hermoso libro escrito para aquellos que aún no han partido. Le Figaro
Un libro inclasificable en el que la luz de la mañana ilumina las ideas. L'Express
Un admirable libro que entusiasmará incluso a los sedentarios empedernidos. Le Monde des Livres
Un paseo tranquilo, al ritmo de un pensamiento cálido y pertinente, que de manera eficaz toma tintes de delicado reproche hacia una sociedad en la que la velocidad, con demasiada frecuencia, se confunde con el olvido de la veracidad de las cosas, del yo y de los demás. Figaroscope
La fuerza de este libro consiste en invitarnos a inscribir nuesros pasos en itinerarios al mismo tiempo singulares y universales. L'Humanite
Un libro tan agradable como profundo. La Croix
Mario Vargas Llosa pertenece a esa estirpe de escritores que se ha creído siempre en la necesidad de emplearse en el combate cívico -o político, por usar un término desprestigiado-. Tomar partido aquí y ahora, en la refriega intelectual terrenal, ha sido para él la mejor manera de apuntalar, o mantener vigentes, ciertos valores de la civilización que de otro modo hubieran perdido un importante valedor frente a la arremetida de los bárbaros.
Este polemista arriesgado, que pone en juego su prestigio en defensa de unas ideas y de una manera de pensar, es a quien rinden homenaje los autores de estos textos, todos ellos dirigentes políticos en el pasado y en el presente. Es también la personificación de unas ideas liberales que no nacen del fanatismo, igual que estos políticos convertidos en escritores no defienden un solo pensamiento dogmático.
Este libro reúne una serie de ensayos breves, reseñas de libros, cuentos, parábolas e incluso programas de radio para niños y nos ofrece una nueva apreciación de cómo el pensamiento de Benjamin fue cambiando y madurando con el tiempo, a la vez que incluye varias de sus lecturas claves: textos de sus contemporáneos Ernst Bloch y Georg Lukács, de Paul Valéry, y de Heródoto y Montaigne.