En una época en que la literatura política y la crítica cultural están dominadas por una aplanadora ortodoxia moralista, los ensayos de David Rieff ofrecen un estimulante antídoto. Además de ser uno de los comentaristas más perspicaces del mundo sobre temas globales, Rieff se ha erigido en los últimos años como uno de los críticos más francos y valientes de las patologías de la política de la identidad, en particular de su comprensión groseramente simplista de lo que significa pertenecer a una cultura o comunidad, su fracaso fundamental para captar el verdadero valor de las artes y su creciente desprecio por la libertad de expresión y los cauces legales.
Un inspirador testimonio sobre las lecciones que nos han dejado los griegos sobre el arte de correr.
¿Por qué corremos? Todo el esfuerzo y el dolor, ¿con qué fin? ¿A qué obedece este amor por la tonificación muscular, la velocidad y el sudor? Los deportistas de la Grecia clásica fueron los primeros en plantearse estas preguntas, los primeros en suspender la guerra, el trabajo o la política para disfrutar de celebraciones públicas de las proezas atléticas, como en los célebres Juegos Olímpicos. Inventaron el deporte y también fueron los primeros en comprender cómo la actividad física se relaciona con nuestro bienestar mental.
Después de toda una vida entre libros y gramáticas, tratando de ver el mundo como un instruido griego de la antigüedad, Andrea Marcolongo empezó a entrenar y se propuso aprender a correr como ellos. Lo hizo acompañada por el primer manual deportivo de la historia, De arte gymnastica, de Filostrato, y motivada por un loco propósito final: correr un maratón. Mejor dicho, correr los 41,8 kilómetros que separan Maratón de Atenas, como hizo el soldado Filípides hace dos mil quinientos años, antes de caer al suelo extenuado. En el proceso, Marcolongo profundizó en su comprensión de la antigua civilización a la que ha dedicado décadas de estudio y descubrió más sobre sí misma de lo que jamás hubiera soñado.
Un retrato íntimo y revelador de Mario Vargas Llosa.
Alonso Cueto nos guía en este ensayo a través de las obsesiones, los dilemas y las pasiones que definieron la obra de Mario Vargas Llosa, una de las más influyentes de la literatura contemporánea. A lo largo del libro, con el rigor de un estudio literario y la cercanía de quién conocía al autor desde la infancia, Cueto ilumina los rasgos fundamentales de su escritura: la totalidad novelesca en constante transformación, la teología del poder, la aventura subversiva, la travesía utópica, las búsquedas morales y existenciales, la influencia de la literatura francesa, el idealismo quijotesco y las técnicas narrativas que dieron forma a sus mundos ficcionales.
Este libro es un homenaje a Vargas Llosa y a su impacto en la literatura y la identidad latinoamericanas. Una invitación a redescubrir su obra desde nuevas perspectivas. Esta edición incluye, además, un dosier fotográfico que ilustra la trayectoria vital de uno de los más grandes escritores de las letras universales.