¿Puede la literatura ayudarnos a vivir mejor en un mundo incierto? Este libro responde con un sí rotundo. Guendalina Middei nos guía con entusiasmo y cercanía a través de las páginas de autores como Tolstói, Austen, Kafka, Dostoievski, Leopardi, Mann, Manzoni, Lampedusa y Orwell. Cada capítulo se convierte en una conversación viva con los grandes personajes de la literatura: Anna Karénina, que no se rinde ante la resignación; Raskólnikov, desgarrado entre el pensamiento y la culpa; los seres que Kafka transforma y que, en su extrañeza, nos devuelven una imagen inquietante de lo humano.
Esta iniciación a la Cristología tiene la finalidad de facilitar a un amplio círculo de personas un mayor conocimiento de la maravillosa riqueza y profundidad del misterio de Cristo: la primera parte analiza su persona en cuanto hombre y en cuanto Dios. La segunda, su obra redentora. La centralidad de Jesucristo en la vida de todo cristiano hace muy conveniente la lectura y estudio de los fundamentos de la Cristología.
En las sociedades primitivas, las primeras normas se referían al uso de bienes y territorios, a la vida y a la integridad física. A medida que las sociedades se vuelven más complejas, surgen normas que rigen a toda la comunidad, su vida y sus relaciones. Nace así el primer embrión del derecho, y el deseo de que “el derecho a la fuerza” sea sustituido por “la fuerza del derecho”. El autor identifica cinco fases en la historia de los derechos de la persona: la teorización, codificación, internacionalización, universalización y globalización. El trasfondo individualista, en el que nace la teoría de los derechos subjetivos, justifica la posición inicial de la Iglesia católica. Se analizan también algunos debates sobre los derechos fundamentales y, en particular, la visión antropológica: solo si se acierta en esto ―defiende el autor― es posible el “desarrollo humano integral” y una sociedad mejor.