Libro desconcertante y enigmático, escrito en circunstancias dramáticas (terminado en noviembre de 1888, su autor perdería dos meses después, por completo y para siempre, sus facultades mentales), Ecce homo constituye una recapitulación general de las ideas de Friedrich Nietzsche (1844-1900) y una guía de su itinerario intelectual. La presente edición se complementa con una introducción y abundantes notas a cargo de Andrés Sánchez Pascual, traductor asimismo de la obra.
«Nadie puede dejar de reconocer que Roma es inmensa, ejemplar, decisiva. Y en su dilatado paisaje histórico destacan irremediablemente algunas figuras singulares. Triunfantes con el favor de los acontecimientos o enfrentados a ellos y aplastados por el fracaso, se le imponen al lector con fuerza irresistible. Por eso era casi forzoso que alguien extrajera del vasto relato del sabio alemán algunas viñetas biográficas y las publicara por separado formando un pequeño libro de fácil y amena lectura como el que el lector tiene en sus manos [...]. Una galería de retratos como la que aquí se recoge suscita al punto en el lector una meditación sobre el papel del individuo en la historia». (Del prólogo de FRANCISCO SOCAS)
Temes que no saldrás. Tienes miedo que la depresión nunca te deje, que los lamentos no se detengan, que el dolor nunca se vaya. ¿Alguna vez se despejará este cielo gris? ¿Se aliviará esta carga?
¡Sí! La liberación en la Biblia es audaz y llamativa, y está en todas partes. Piensa en la historia de José en el Antiguo Testamento: arrojado a un foso por sus hermanos, vendido como esclavo e injustamente encarcelado. Pero Dios tejió en algo bueno lo que estaba destinado a ser malo.
Dios está en el negocio de redimir lo quebrantado. Él lo hacía entonces. Y lo sigue haciendo ahora. ¿Anhelas algo de esperanza para estos tiempos difíciles? Entonces este es el mensaje que necesitas. Saldrás de esta. No será sin dolor. No será de un día para otro. Pero Dios usará esta pena para bien. Mientras tanto, mantén la calma. No seas insensato, ni ingenuo. Pero tampoco desesperes. Con la ayuda de Dios, saldrás de esta.