El desmayo atraviesa la historia del Arte con una insis- tencia temática e iconográfica merecedora de mayor atención. Es un gesto masivamente atribuido al cuerpo femenino como índice de su afectividad y desvalimiento. La plasticidad y poder de conmoción del desmayo ha ser- vido, durante siglos, para retratar de manera diferenciada los poderes de hombres y mujeres en escena. Alguien cae, alguien levanta: porque no tienen el mismo poder. Desmayadas recorre las «figuraciones» del desmayo fe- menino en sus diferentes registros artísticos, desde la pintura hasta el cine, pasando por la literatura y el drama musical. A través de diálogos con el Bosco y Artemisia Gentileschi, con Safo y Shakespeare, con Ingmar Berg- man y Rita Azevedo Gomes, entre otros, Desmayadas desvela la complejidad que subyace a un gesto tan bana- lizado. Explorar el desmayo en su(s) historia(s) permite sacar a la luz las violencias sobre las que se soportan nuestros es- cenarios sociales. Su impacto pictórico, literario y cine- matográfico sigue hoy señalando a aquellas agencias políticas que precarizan nuestra conciencia y hacen que nuestros cuerpos caigan, antes de merecer un auxilio.
De ser el hito fundacional de la democracia española y modelo de cambio político exportable a otras latitudes, la transición ha pasado a ser juzgada por haber originado una democracia defectuosa, una especie de franquismo blanqueado. Ambas visiones antagónicas de la construcción de la democracia española esconden, sin embargo, una elevada funcionalidad política.
En La transición. Historia y relatos, Carme Molinero y Pere Ysàs argumentan que tanto los enfoques descalificadores como las apologías son instrumentalizaciones que subestiman la característica determinante del tránsito de la dictadura franquista a la democracia parlamentaria. Todos estos relatos olvidan, voluntaria o involuntariamente, que se trató de un proceso incierto en el que sus actores fueron definiéndose al hilo de los acontecimientos.
«Crematorio frío es una obra literaria esencial y un testimonio histórico de insuperable importancia. Debería ser de lectura obligatoria».
Jonathan Safran Foer
Una joya extraviada de la literatura húngara sobre el Holocausto que ha permanecido inédita durante décadas. Un testimonio inigualable de Auschwitz.
József Debreczeni, un prolífico periodista y poeta en lengua húngara, llegó a Auschwitz en 1944 con treinta y nueve años; si hubiera sido seleccionado para ir «a la izquierda», su esperanza de vida habría sido de cuarenta y cinco minutos. «Afortunado», fue enviado «a la derecha», lo que supuso doce aterradores meses de esclavitud en una serie de campos de concentración, culminando en el Crematorio Frío —el supuesto campo-hospital de Dörnhau, donde los prisioneros demasiado débiles esperaban su ejecución.