"Pura lujuria" es una de las obras mayores de Mary Daly (1928-2010), pensadora feminista radical y una de las primeras doctoras en teología católica que ha enseñado en una facultad de teología como el Boston College. Autora profundamente crítica con una civilización patriarcal caracterizada por la violencia y el odio a la Naturaleza, Mary Daly manifiesta en el título mismo de esta obra el nexo que se establece entre la biofilia y la lujuria "pura" en el sentido de energía fecunda y creadora (aspecto ecofeminista) opuesta a la concepción fálica de la lujuria. Trabajando la etimología de las palabras, creando términos que transforman la percepción de la realidad, desmontando símbolos inadecuados, recuperando la memoria de las diosas y las madres y superando los presupuestos de género tradicionales, Daly busca otro futuro posible en lo salvaje de la conciencia.
Un manifiesto contra las narcotizantes rutinas que llevamos a cabo en la red como sinónimos de vida.
En las próximas décadas nos enfrentaremos a un mundo poscapitalista: una sociedad inmersa en el ininterrumpido consumo tecnológico; una tierra chamuscada, llena de plástico y pesticidas; una naturaleza devastada por el expolio de los recursos naturales.
En este ensayo tan pertinaz como demoledor, Jonathan Crary denuncia la manipulación a la que nos somete lo que él denomina el «complejo de internet», cuya presencia en todas las esferas de la vida hace que cualquier idea que contemple su marginación o ausencia resulte impensable. Pero, tal como argumenta Crary, la cultura y la economía tecnoconsumistas son intrínsecamente incompatibles con una tierra habitable y con la interdependencia necesaria para vivir de un modo más humano y menos alienante. Se trata de una obra que se alza en contra de la atomización social, característica de las redes y plataformas digitales, y reivindica la importancia de organizarnos colectivamente.
Este libro contesta con rigor esta fascinante pregunta y explica cómo nuestras enormes infraestructuras se hundirían; cuánto tardarían las principales ciudades en reforestarse y las llanuras africanas en recuperar el esplendor de su fauna; por qué algunas de las construcciones más antiguas podrían ser las últimas en desaparecer y cuáles de nuestros objetos quedarían inmortalizados como fósiles.
Partículas de plástico indestructibles, gatos domésticos que se convierten en depredadores de éxito, plagas urbanas -como las ratas o las cucarachas- que se extinguen y estatuas de bronce que perviven milenios son solo algunos de los elementos que el lector se encontrará en este apasionante recorrido por un mundo tan familiar como extraño.
Un libro que toma especial relevancia en el Día mundial del medioambiente.