Esta nueva obra de Esteban Mira Caballos desmonta el viejo tópico que sostenía que la presencia de indígenas americanos en el Viejo Mundo se limitó a un puñado de ellos que trajeron algunos descubridores, como Cristóbal Colón, pero la realidad es que hubo un tráfico de indígenas con destino a los mercados esclavistas europeos. Hasta mediados del siglo XVI entraron a través del puerto de Sevilla y, en la segunda mitad de la centuria, por Lisboa.
Otros muchos llegaron voluntariamente: unos, para conocer los secretos de la tierra -como un turista del siglo XXI- y, otros, para solicitar sus derechos, acudiendo personalmente a la corte para entrevistarse con el soberano. Lo mismo reclamaban tierras de sus antepasados, que privilegios -como escudo de armas, o el derecho a portar armas o a usar caballos--.
En los últimos veinte años se ha producido un cambio muy significativo en el conocimiento de los trastornos del espectro del autismo. Han pasado de considerarse una enfermedad rara a considerarse el trastorno del neurodesarrollo más común debido a su alta prevalencia. El incremento del número de casos conocidos ha influido (junto con la presión de las familias) en que los profesionales e investigadores se interesen por la etiología, el proceso de detección y diagnóstico, la intervención temprana y sus consecuencias o los procesos de aprendizaje que se siguen en la escuela. El resultado es un cuerpo de conocimiento disperso y disgregado en múltiples fuentes. En esta obra se han recopilado de la forma más sistemática posible los resultados de la investigación en los tópicos que influyen directamente en el quehacer de los maestros cuando se enfrentan a la tarea educativa con niños y niñas con autismo. La primera parte presenta la evolución del concepto del autismo, su etiología y patogénesis con una perspectiva evolutiva y cognitiva. La segunda parte muestra al lector las dificultades que aún hoy refleja el diagnóstico del trastorno. La tercera parte expone los principios básicos de la intervención psicoeducativa basada siempre en evidencias científicas contrastadas. Por último, se han incluido dos capítulos que relatan la intervención en áreas deficitarias específicas del trastorno como son la comunicación y la interacción social.
María Hesse cuenta en El placer cómo fue su camino hacia el despertar sexual, una senda tortuosa sembrada de vergüenza y desconocimiento, que sorteó gracias al sabio ejemplo de mujeres que supieron iluminar la ruta del placer para que otras la recorrieran más ligeras. Ese libro dio pie a otro, Malas mujeres, en el que sigue la pista de otras mujeres que también se salieron de las líneas caprichosas que los hombres habían trazado para ellas. Mujeres osadas a las que a menudo llamaron locas, fatales, brujas o sencillamente malas —de Madame Bovary a Sarah Connor, de Juana la Loca a Yoko Ono o de Helena de Troya a Monica Lewinsky—, y que Hesse reivindica como referentes en los que inspirarse para ser simplemente mujeres en el mundo en que vivimos.