Dos médicos en la misma ciudad pueden dar diagnósticos diferentes a pacientes idénticos; dos jueces pueden dictar sentencias distintas ante delitos similares; nosotros mismos podemos decidir una cosa u otra según sea por la mañana o por la tarde, o según se acerque o no la hora de comer. Estos son ejemplos de ruido: el sesgo que conlleva variabilidad en juicios que deberían ser iguales.
El ruido está presente en todas las decisiones individuales y colectivas, y produce errores en innumerables terrenos, desde la medicina hasta la economía, pasando por el derecho, la sanidad, la protección infantil y la contratación. Además, también nos importuna e influye a la hora de tomar muchas de nuestras decisiones cotidianas.
En Y seréis como dioses, Fromm aborda el vacío provocado por la muerte de Dios en la sociedad contemporánea y propone nuevas fórmulas para asistir al renacimiento de un nuevo humanismo. Fromm, que considera que el principal problema del hombre contemporáneo es su confusión entre "ser" y "tener, concibe a los integrantes de las sociedades industriales como consumidores angustiados, vacíos y aislados que están aburridos de la vida y compensan su depresión crónica con el consumo compulsivo. Así, la cuestión decisiva -propone Fromm- consiste en lograr ciertos cambios fundamentales en la estructura socioeconómica que conduzcan a la humanidad entera a su despertar y liberación.