Las memorias que Obama relata en Los sueños de mi padre comienzan en Nueva York, donde se entera de que su padre ha fallecido en un accidente automovilístico. La inesperada noticia provoca en él un viaje físico y emocional que lo lleva de Kansas a Hawái y más tarde a Kenia, en una emotiva odisea que le permitirá conocer realmente a su familia, la amarga verdad de la vida de su padre y conciliar al fin las distintas partes de su fragmentada herencia.
La vida esta llena de desafíos, pero cuando abrimos la conciencia y permitimos al Señor dirigir nuestra existencia, somos capaces de discernir lo que es adecuado para nosotros. Lejos de creer que la vida es como una obra de ficción, sabremos dar un sentido pleno a las cosas. Como esta escrito en el libro: El sentido de cada vida se genera o nace de lo mas intimo y, por medio de la madurez, fortaleza y una fuerte relación con el Espíritu Santo lo vamos evidenciando paso a paso hasta lograr que todos los aspectos de nuestra existencia se solidifiquen.
Toda madre necesita ayuda: Ayuda de su pareja, de sus padres, de su círculo de amigos. Pero en el arte de criar a un ser humano, se requiere ayuda sobrenatural. Necesitamos a Dios. Acudir a Dios en oración es lo más sabio que toda madre puede hacer. Por eso, te invitamos a orar junto con nosotros durante ciento ochenta días, en un ejercicio de humildad y dependencia, de alabanza y adoración, de búsqueda y encuentro. Doblemos las rodillas, inclinemos la cabeza, alcemos las manos, dejemos que las lágrimas corran o la risa refresque: Dios oye la oración de una mamá que quiere hacer su voluntad. Con esa promesa en mente, pidamos a Él la ayuda que tanto necesitamos.