La obra de referencia para estudiantes de ciencias políticas
La política se presenta a menudo como la acumulación desordenada y confusa de palabras y acciones. Por este motivo, puede llamar la atención el intento de asociar política y ciencia. ¿Hasta qué punto cabe un saber ordenado sobre los fenómenos políticos? ¿Sobre qué conocimientos se construye este saber?
Al mismo tiempo, podemos preguntarnos si la política sigue siendo una actividad relevante cuando la globalización económica o la expansión de las redes sociales parecen imponer reglas invisibles y elaboradas al margen de los procesos políticos de carácter institucional.
A estos y otros interrogantes intenta responder esta obra. A modo de introducción a la disciplina, expone sus logros y sus limitaciones. Deja abiertas muchas preguntas, pero también proporciona datos y claves para explicar hechos y, por tanto, para ayudar a quienes quieren influir sobre ellos.
Una nueva y reveladora biografía basada en cartas y diarios inéditos que relata la fascinante vida de Simone de Beauvoir, una de las intelectuales más influyentes del siglo XX.
Simone de Beauvoir es un icono de la liberación femenina y sus relaciones poco convencionales inspiraron a la vez que escandalizaron a sus contemporáneos. Pero no solo se la conoce por eso, ya que también destaca como filósofa y novelista. Sus novelas ganaron prestigiosos premios literarios yEl segundo sexo transformó la forma en que pensamos sobre el sexo y el género.
Su relación con Jean-Paul Sartre, uno de los filósofos más importantes del siglo pasado, fue una de las más legendarias del siglo XX, pero para Beauvoir esa fama tuvo un coste: durante décadas su pensamiento fue infravalorado como poco original a la sombra de las ideas de Sartre. Sin embargo, nuevos materiales descubiertos recientemente muestran el valor de su propio pensamiento filosófico y el papel que este tuvo en la obra de Sartre.
Una selección personal y clarificadora de más de 1.200 definiciones que nos ayudarán a comprender mejor la filosofía. Porque si pensamos mejor, viviremos mejor.
La filosofía tiene su propio vocabulario: algunas palabras solo le pertenecen a ella y otras, más numerosas, las toma prestadas del lenguaje ordinario y les da un sentido más preciso o más profundo. Esto forma parte de su dificultad, pero también de su fuerza: la filosofía no es propiedad de nadie y es evidente que requiere esfuerzos, trabajo y reflexión pero vale la pena por el placer que ofrece a cambio.