El 14 de abril de 1955, en el lujoso hotel Crillón de Santiago de Chile, la escritora María Carolina Geel disparó varias veces a su amante y lo mató en el acto. Nunca se conocieron los motivos (hubo quienes dijeron que fue por celos; otros, una forma extravagante de conseguir notoriedad). El crimen fue sonado en la época y le valió a Geel tres años de prisión.
De su estancia en la cárcel (y como ha pasado tantas veces en la historia de la literatura, desde Cervantes hasta Sade, Wilde o Genet), Geel extrajo una ocasión perfecta para escribir, gesto ya de por sí transgresor, pues aunaba la escritura del delito y el delito de la escritura. Más allá de la culpa o la expiación, Geel describe y reflexiona sobre el universo carcelario femenino, un mundo infranqueable y oscuro, en una obra adelantada a su tiempo que mezcla la ficción, el testimonio y la autobiografía, y que resultó de lo más rompedora al hablar de crímenes, de la vida en prisión y del deseo entre mujeres. Por ello, este libro ocupa, por derecho propio, un lugar único en la literatura chilena.
Posiblemente la obra más crítica de Elizabeth Hardwick, Seducción y traición es un retrato apasionado sobre las mujeres y la literatura. Una galería de escritoras inolvidables ?Virginia Woolf y Zelda Fitzgerald, Dorothy Wordsworth y Jane Carlyle?, así como una reflexión provocadora de obras como Cumbres borrascosas, Hedda Gabler y los poemas de Sylvia Plath. Una lectura que, en realidad, es un ajuste de cuentas con las relaciones entre hombres y mujeres, mujeres y escritura, escritura y vida.
Ochenta años después de que Isaac Asimov popularizara sus leyes de la robótica en el ámbito de la ficción, el investigador en regulación de la inteligencia artificial Frank Pasquale las ha actualizado para que nos ayuden a controlar a los robots y los algoritmos que han ocupado nuestra realidad. A partir de cuatro nuevas leyes de la robótica, este libro examina cómo las herramientas de IA se están aplicando en sanidad, justicia, periodismo o educación, a menudo anteponiendo el beneficio económico o el ahorro de personal al bien de los pacientes, la ciudadanía, los lectores o el alumnado. Y nos invita a reflexionar sobre cómo podemos hacer de las máquinas nuestras aliadas y no nuestras enemigas, para la construcción conjunta de un mundo más justo, menos desigual, un poco mejor.