Convoyes de mercantes atacados en mitad de la noche, aviones que salen de las nubes para sorprender a los submarinos en superficie, ataques con cargas de profundidad, naufragios, largos viajes por el Ártico o el Caribe, submarinos que aparecen donde menos se les esperaba tras la guerra, héroes, comandantes crueles, banderas piratas, tiempos felices y tiempos duros… todo esto y mucho más formó parte de la guerra submarina en la Segunda Guerra Mundial.
Las desheredadas aborda los siglos XVIII y XIX, una época crucial en la historia de Occidente, germen de la que vivimos hoy. Es el tiempo de pintoras como Élisabeth Vigée Le Brun o Adélaïde Labille-Guiard; de las ilustradas lady Mary Montagu o la duquesa de Osuna; de científicas como la marquesa de Châtelet y Ada Lovelace; de las revolucionarias traicionadas como Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft; de escritoras como Mary Shelley, las Brontë o Emilia Pardo Bazán; de las primeras feministas como Flora Tristan, Concepción Arenal o Rosario de Acuña; de las impresionistas como Berthe Morisot o Camille Claudel... Se dedicaron a las artes, al pensamiento, lucharon por la libertad y los derechos de los más desfavorecidos, pero la burguesía ilustrada y liberal acabó imponiendo el relato oficial. Y en él no hubo cabida para ellas. De ese rechazo nacería el feminismo, que iniciaba entonces su carrera imparable.
En Cómo fabricar a una feminista, Sara Huff proporciona valiosos antecedentes históricos e investigación sobre el feminismo, así como proporciona experiencia de primera mano sobre la formación de una verdadera feminista y la destrucción total que le espera si continúa por el camino del verdadero feminismo.
La autora responde a preguntas sobre el feminismo verdadero como:
¿Qué es el verdadero feminismo?
¿Qué es una verdadera feminista?
¿Cuáles son las consecuencias?
Si uno se propusiera crear una feminista, ¿cómo lo haría?
Si una se convirtiera en feminista y viera lo que es el verdadero feminismo, ¿seguiría siendo una?
¿Cuál es el objetivo final del feminismo?
¿Existe una verdadera libertad dentro del feminismo o el fin es un ejercicio en vano?
¿Cómo se garantiza que la generación del mañana no sea víctima de la cosmovisión del feminismo?
¿Cómo rescatar a los que ya han sido víctimas de él?