La serie completa Taiheiki eiyūden (1867) —Héroes de la Gran Pacificación―, de Utagawa Yoshiiku (1833-1904), consta de cien estampas de heroicos guerreros de la historia japonesa, hombre dignos de admiración tanto en la victoria como en la derrota; en el triunfo o en el fracaso. Son los cien principales protagonistas del periodo Sengoku (finales del s.XV - finales del s.XVI), agitada época de guerras civiles, sangrientas batallas y presencia constante de la muerte. Son también los cien artífices de la unificación de Japón bajo el gobierno de los Tokugawa y del largo y estable periodo Edo (1603-1867).
Cristóbal Colón tuvo dos hijos: Diego, nacido de su matrimonio con la portuguesa Felipa Moniz, y Hernando, el bastardo fruto de su relación con la cordobesa Beatriz de Arana en los años en que,ya instalado en Castilla, el genovés intentaba ganar el patrocinio de los Reyes Católicos para suproyecto descubridor. Al primogénito le legó sus títulos y los derechos contractuales pactados enlas Capitulaciones de Santa Fe; al menor la inteligencia, una determinación inquebrantable y el mandato de defender los privilegios y el nombre de los Colón Hernando, conocido como uno de los cortesanos con mayor erudición de las cortes europeas, se enfrentará no solo al poder, primero del rey Fernando el Católico y después del emperador CarlosI, con quien paradójicamente le unió la amistad, sino a funcionarios creadores de una red clientelar en torno a los beneficios económicos que deparaban las Indias.
Las personas que amamos y las que nos criaron viven en nosotros. Experimentamos su dolor emocional, soñamos sus recuerdos y moldean nuestras vidas de maneras que no siempre reconocemos. Herencia emocional nos desvela los secretos familiares que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial en la vida, que nos persiguen como fantasmas y que crean brechas entre lo que queremos y lo que podemos tener.
En esta transformadora obra, Galit Atlas entrelaza las historias de sus pacientes, las suyas propias y décadas de investigación para ayudarnos a identificar los vínculos entre nuestros conflictos vitales y la «herencia emocional» que acarreamos. Porque solo siguiendo las huellas de esos fantasmas podremos cambiar nuestro destino.