Una crónica magistral sobre los habitantes de Tierra del Fuego, sus viajes por Europa y el destino de sus restos mortales.
A partir de una experiencia personal con la taxidermia y de una serie de anécdotas sobre el traslado de huesos y sepulturas (familiares y ajenas), Cristóbal Marín narra en esta crónica su largo viaje en búsqueda de información sobre el paradero de los fueguinos que, durante el siglo XIX, murieron en Londres y otros lugares de Europa tras ser expuestos en zoológicos humanos y ferias o analizados, siempre contra su voluntad, por científicos y anatomistas y, en algunos casos, educados en los valores occidentales con el propósito de que regresaran «civilizados» a sus tierras.
Con un estilo digresivo que pasa con soltura de una historia a otra, y vinculando temas que parecieran en principio inconexos, Marín lleva a cabo en Huesos sin descanso un vagabundeo que le permite reconstruir los viajes de varios ingleses célebres (desde Charles Darwin a Bruce Chatwin) a Tierra del Fuego, así como el de los selk’nam, yaganes y kawésgar a Europa. Un ensayo inaudito y apasionante.
Un llamamiento a involucrarnos cívicamente para tomar las riendas de nuestro futuro
Los ciudadanos tendemos a culpar al Estado, al mercado o a cualquier otra entidad abstracta cuando estamos insatisfechos. Los actores económicos, ocupados únicamente en la maximización del beneficio propio, no tienen ninguna motivación racional para interrogarse por el bien común. Asimismo, los poderes públicos se desentienden de las consecuencias finales de sus acciones.
El jurista Rodrigo Tena sostiene que la huida de la responsabilidad es el fenómeno más importante en la vida pública actual, que ha contaminado a todos los agentes sociales y que tiene múltiples manifestaciones. Delegamos en el sistema nuestros compromisos individual y colectivo, y a su vez el sistema se rige por incentivos perversos que fomentan el comportamiento irresponsable.
Frente a los prodigios de la tecnología, capaz incluso de simular la inteligencia humana, sumado a la inutilidad aparente de la reflexión sobre el lenguaje o la historia, las humanidades enfrentan en la actualidad desafíos sin precedentes. En su nueva reflexión filosófica Carlos Peña, uno de los intelectuales públicos chilenos más relevantes, da cuenta de que esta querella contra las disciplinas que reflexionan sobre nuestra propia condición es un cuestionamiento de vieja data. En Humanidades. Lo visible y lo invisible, su autor nos invita a reflexionar sobre el papel crucial que estas disciplinas juegan en nuestra cultura y sociedad. Desde los primeros comentarios a los cantos homéricos y hasta las modernas interpretaciones literarias o históricas, las humanidades han sido fundamentales para entender la condición humana y el sentido que subyace a la cultura. Mostrando un gran dominio sobre la materia en cuestión y con un estilo asequible, Peña aborda las tesis sobre las humanidades que enarbolan tanto sus promotores como sus críticos más encarnizados, y defiende su relevancia en una sociedad donde la información es abundante pero la reflexión escasea. Un libro que es, en suma, una llamada a redescubrir el valor de la lectura, la reflexión y el pensamiento crítico.