Dos caras de la misma moneda, el mismo engaño con distinto nombre
«Este es un libro fundamental para comprender cómo el fascismo y el marxismo son dos caras indisociables del mal que los demócratas debemos enfrentar por igual.»
—María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025 y líder de Fuerzas Democráticas de Venezuela
El comunismo y el fascismo, dos de las ideologías que irrumpieron con mayor fuerza en las sociedades occidentales en el siglo xx, suelen considerarse ideologías extremas y completamente opuestas, pero ¿son sus precursores, principios, prácticas y fines realmente tan diferentes?
Rafael Yuste, el neurocientífico español más reconocido internacionalmente, nos revela el progreso de las neurotecnologías, y destaca la urgente necesidad de establecer unos neuroderechos que protejan nuestra privacidad e identidad mentales.
En este apasionante libro, Rafael Yuste relata su trayectoria científica
—desde sus microscopios caseros en el barrio madrileño de Argüelles hasta
llegar a la Universidad de Columbia en Nueva York— y cómo propuso e
impulsó la iniciativa BRAIN, un proyecto de Barack Obama que transformó
la investigación internacional del cerebro.
Testigo de excepción del desarrollo de las neurociencias en las últimas
cuatro décadas, Yuste comparte sus encuentros con gigantes de la ciencia
como Sydney Brenner, Francis Crick, Torsten Wiesel o John Hopfield, y con
líderes políticos como Barack Obama, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera,
António Guterres, Pedro Sánchez o Isabel Díaz Ayuso, que atendieron a sus
propuestas para desarrollar y, sobre todo, regular la neurotecnología.
Rafael Yuste, el neurocientífico español más reconocido internacionalmente, nos revela el progreso de las neurotecnologías, y destaca la urgente necesidad de establecer unos neuroderechos que protejan nuestra privacidad e identidad mentales.
En este apasionante libro, Rafael Yuste relata su trayectoria científica —desde sus microscopios caseros en el barrio madrileño de Argüelles hasta llegar a la Universidad de Columbia en Nueva York— y cómo propuso e impulsó la iniciativa BRAIN, un proyecto de Barack Obama que transformó la investigación internacional del cerebro.