Nanette no fue solo un espectáculo de stand-up insuperable, fue también un arrollador éxito viral que cautivó al público por su sinceridad desgarrada y por su habilidad para generar a un mismo tiempo tensión y risa. El éxito mundial de Gadsby podría hacernos creer que la fama le llegó de la noche a la mañana, pero el camino que la llevó a lo más alto de la escena internacional fue en realidad bastante tortuoso.
En Los diez pasos hacia Nanette, Gadbsy nos brinda su retrato más íntimo: su adolescencia como persona queer en Tasmania (donde la homosexualidad fue ilegal hasta 1997), los trabajos itinerantes en Australia tras la universidad, sus duros encontronazos con la homofobia y la violencia sexual, su constante evolución como cómica, los diagnósticos tardíos de autismo y TDAH... y finalmente el hallazgo de lo que había de ser la esencia de Nanette, es decir, la renuncia a mofarse de sí misma en sus chistes, el rechazo de la misoginia y el compromiso moral con decir la verdad a toda costa.
El alimento para sustentar el cuerpo y las caricias para alimentar el alma ni se ofrecen ni se niegan, sino que siempre están disponibles. Ofrecer a un niño más o menos ayuda de la que pide es perjudicial para su desarrollo. A la luz del principio del concepto del continuum, para un adecuado desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos necesitamos de aquellas experiencias para las que nuestra especie se ha adaptado durante el largo proceso de evolución. Para un bebé, este tipo de experiencias incluyen: Contacto físico permanente con la madre, un familiar o cuidador o cuidadora desde el nacimiento. Dormir en la cama de sus padres hasta que el bebé deje de necesitarlo por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años. Lactancia materna a demanda en respuesta a las señales corporales del bebé. Estar permanentemente en brazos o en contacto físico con alguna persona hasta que comience la fase de arrastre y gateo, en torno a los seis u ocho meses. Contar con cuidadores dispuestos a atender de inmediato las necesidades del bebé sin emitir juicios, mostrar descontento ni invalidar sus necesidades. Satisfacer sus expectativas de que es un ser innatamente social y cooperativo, un ser bienvenido y digno. Una vez reconozcamos plenamente las consecuencias del trato que damos a los bebés, a los niños, unos a otros y a nosotros mismos, y aprendamos a respetar el verdadero carácter de nuestra especie, podremos descubrir con mucha más profundidad nuestro potencial para el bienestar.
Convencidos de que la felicidad radica en lo extraordinario, aspiramos siempre a algo más. Una casa más grande. Una talla menos. Una profesión más interesante. Una relación más arrebatadora. Lejos de aportarnos felicidad, ese constante anhelo de cotas más altas nos sume en la tristeza y la ansiedad. ¿La respuesta? Descubrir el encanto de las cosas normales. La escritora Catherine Gray era toda una experta en el arte de detectar las carencias de cualquier situación hasta que el demonio de la depresión la llevó a replanteárselo todo. Entrelazando su potente historia personal con los últimos hallazgos en neurociencia y psicología, nos revela por qué el cerebro está programado para enfocarse en lo negativo y cómo revertir esta tendencia gracias a la magia de la neuroplasticidad. Por el camino desmonta unos cuantos mitos, como esa creencia de que el dinero o la popularidad dan la felicidad, y comparte sus estrategias para sentirse a gusto con la propia existencia sin necesidad de brillar en todo momento. Un libro aplaudido por la crítica, rebosante de ideas sencillas y viables con un gran potencial para transformar la vida.
Un libro lleno de misterio sobre los Guardianes que nos guían cuando todo parece perdido.
Aparecen en los límites de la vida, cerca de tu último aliento.
A veces son solo una voz. Otras, una presencia.
Te guían, te ayudan y luego? desaparecen.
Todas las culturas han hablado de ellos, pero durante siglos han sido olvidados. Es la hora de sacar a la luz una antigua verdad.
¿Quiénes son los Guardianes?
En esta nueva investigación, Javier Pérez Campos ha seguido de cerca el fenómeno de las apariciones que salvan vidas. El resultado es un documentado relato en el que el autor recorre el tiempo y el espacio para conocer a los protagonistas de estos fenómenos. En su perseverancia para desentrañar el misterio, incluso ha llegado a someterse a experimentos para generar fantasmas.
Solo en plena búsqueda de respuestas las preguntas pueden ser aún más reveladoras.
«No me ha bajado la regla. Hace dos semanas salí a tomar algo, me lie con las copas y terminé escribiendo a mi ex italiano... ¿Cómo iba yo a saber que unos chupitos de Jäger me pondrían la vida patas arriba?»
Así comienza la historia de Valeria. Mientras todo el mundo se volvía loco por encontrar un test covid, ella corría a la farmacia a pedir uno de embarazo. Y luego otro. Para matar el mono, pero también porque no podía creerse que fuera positivo. ¿Puede una llegar a ser buena madre cuando aún no sabe cuidar ni de sí misma?
En este libro, Valeria Ros se analiza pieza a pieza desde su infancia tratando de imaginar a un padre ausente, pasando por sus inicios en la comedia, sus relaciones y la atención a su salud mental, hasta salir a enfrentarlo todo con la pequeña Federica. Un divertido canto a la libertad de equivocarnos.
«Pensaba que mi vida iba a ser como Sexo en Nueva York,
pero, por lo que sea, va camino de parecerse más a Padres forzosos.»
Valeria Ros nos brinda con humor este relato irreverente y reivindicativo sobre el hecho de ser mujer, madre y profesional en el siglo XXI.