En Caminar sin punteras habla de cómo, cuando el centro de tu vida se desmorona, recurrir a su experiencia como deportista de élite la salvó de quedarse esperando a que algo aliviara el dolor. Cuando tuvo que mirar atrás y encontrar el modo de hacer frente al caos, regresaron con más presencia que nunca la disciplina y la fuerza mental que desarrolló en su carrera como gimnasta.
La naturaleza metafórica de los aparatos propios de la rítmica -cinta, cuerda, mazas, pelota y aro- irrumpió también con toda su belleza, para recordarle lo que aprendió de ellos y cómo aprovecharlo para construir con cimientos más sólidos.
En estas páginas Almudena comparte, con gran honestidad y empatía, el camino que ella misma ha transitado el último año para ayudar a todas esas personas dispuestas a tomar las riendas de su presente.
Habla de cómo el final de un amor puede ser a veces la mejor noticia. De cómo es posible encontrar fuerzas donde no creías, y cómo puedes redescubrirte a ti misma mientras tratas de deshacer el nudo en el que se ha convertido tu vida.
En 2009, un chico de 18 años, hijo de inmigrantes haitianos irrumpió en las listas del Billboard con la canción “Whatcha Say”, que de inmediato ocupó el primer lugar, con su sorprendente gancho, una frase que se convertiría en una de las más pegajosas de la historia de la música pop: su propio nombre, cantado a toda voz. Desafiando todas las probabilidades, Jason Derulo se plantó una y otra vez, éxito tras éxito, como uno de los cantantes, bailarines e intérpretes más trabajadores del mundo y como una fuerza arriesgada de la naturaleza.
Esta es la extraordinaria historia del ascenso de Derulo, contada mediante los valiosos principios que lo guiaron e impulsaron hacia la excelencia artística. El compromiso de Derulo con su sueño y su dedicación para realizarlo es materia de leyenda: levantarse a las 4 de la mañana para alcanzar autobuses por Miami y poder asistir a las escuelas de artes escénicas con una beca, apuntarse en los concursos locales de canto en el centro comercial los fines de semana y escribir cientos de canciones sin siquiera haber visto el interior de un estudio de grabación.
Hay razones que pueden hacer que esta obra esté en tus manos en este momento y que tú quieras seguir leyendo: la atracción magnética de la luz y el derecho que todos tenemos de ser uno con ella en nuestro camino evolutivo. Estas razones aunadas al amor y a la necesidad de expresar mis sentimientos, hicieron que comenzara a plasmar en el papel temas cotidianos -de esta dimensión- y otros no tan cotidianos -de otra dimensión- que nacieron ayudada por la inspiración que he recibido, fruto de las enseñanzas espirituales evolutivas de nuestra época.
Este es un juego perfecto para reíros en pareja mientras rememoráis todo lo que habéis vivido, descubrís cuánto os conocéis en realidad y quizá os animáis a hacer alguna que otra confesión.
Dividido en seis categorías, podréis ir avanzado por estas divertidas páginas y poneros a prueba, además de desafiaros en varios retos y recibir recompensas como una cita sorpresa, una cena especial o un masaje que repase bien vuestra anatomía… y todo lo que se os ocurra.
Respuesta de la autora a tres preguntas de un niño: qué es la vida, qué es la muerte y por qué tienen que morir los niños.
La autora escribió esta carta respondiendo a un niño de nueve años enfermo de cáncer, que le preguntó por la vida, por la muerte en general y por la muerte de los niños en particular.
La reacción del niño fue muy positiva. Se sintió muy orgulloso de tener un libro escrito e ilustrado especialmente para él. Lo compartió con otros niños y también con los padres de niños muy enfermos.