«Una Novela puede nacer en tu cabeza en forma de imagen evocadora, fragmento de conversación, pasaje musical, cierto incidente en la vida de alguien sobre el que has leído, una ira imperiosa, pero, sea como sea, en forma de algo que propone un mundo con significado. Y por tanto el acto de escribir tiene carácter de exploración. Escribes para averiguar qué escribes. En cambio, un relato suele presentarse como una situación, hallándose los personajes y el escenario irrevocablemente unidos a ella. Los relatos se imponen, se anuncian a sí mismos, su voz y sus circunstancias están ya decididos y son inmutables. No se trata de encontrar el camino para llegar a ellos; han llegado por propia iniciativa, y más o menos enteros, exigiéndote que lo dejes todo y los escribas antes de que se desvanezcan como se desvanecen los sueños. Un relato, por su propia dimensión, debe centrarse en personas que, por una u otra razón, se diferencian claramente de su entorno: personas enzarzadas en alguna forma de liza con el mundo imperante.» E.L. Doctorow, en el prefacio de Todo el tiempo del mundo
Prusia Oriental, enero de 1945. Ha comenzado el éxodo de los alemanes que huyen ante el avance del Ejército Rojo hacia el oeste. En su camino, varios de ellos encontrarán refugio en Georgenhof, la privilegiada hacienda donde Katharina von Globig vive, en ausencia de su marido, con su hijo Peter y una tía lejana que ejerce de ama de llaves metomentodo. Por la casa desfilarán personas de los más variopintos orígenes: una violinista nazi, un economista, un aristócrata báltico o incluso un prófugo judío; cada uno de los testimonios de estos visitantes revelan un punto de vista distinto sobre la guerra, el nazismo, el enemigo o el porvenir. En la hacienda resuenan así las opiniones de los alemanes comunes sobre su propia historia mientras la tragedia se va cerniendo sobre la familia.
Todo es posible cuenta la historia de los habitantes de Amgash, una ciudad rural y polvorienta de Illinois que vio nacer a Lucy Barton, quien más tarde se convirtió en una escritora de éxito afincada en Nueva York. Cuando Lucy vuelve a su lugar de origen al cabo de diecisiete años de ausencia para visitar a los hermanos que dejó atrás, el regreso desencadena una serie de historias por parte de quienes la conocieron: recuerdos de soledad y condescendencia, sutiles y poderosos sentimientos, y el creciente abismo entre los deseos y la realidad de cada cual. ESta es una novela que consolida la importancia de Elizabeth Strout como una de las autoras más respetadas e importantes de Estados Unidos.