La cuentística de Sergio Ramírez se destaca por su peculiar sentido de lo visual: mediante un juego de perspectivas logra crear efectos y sensaciones contrapuestas en el lector. A manera de sátira social, sus cuentos narran con tono irónico los más comunes sucesos de la cultura latinoamericana.
Historias frescas, personajes y diálogos pulidos muestran el gran talento del nicaragüense y la madurez que ha alcanzado su trabajo. Escritor de ficción que transforma las preocupaciones del acontecer cotidiano y político de su país en grandes historias icónicas.
Situada en 1949, en las tierras fronterizas entre Texas y México, Todos los hermosos caballos se centra en el personaje de John Grady Cole, un muchacho de dieciséis años, hijo de padres separados. Tras la muerte de su abuelo decide huir a México en compañía de su amigo Lacey: allí se encontrarán con un mundo marcado por la dureza y la violencia.
Helena no sabe cómo sobreviven las familias cuando coinciden todos sus miembros bajo el mismo techo, pero está a punto de averiguarlo.
Helena, decidida a casarse en Serralles, el pueblo de todos sus veranos de infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida en el pueblo deja de ser tranquila.
Quizás sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.