El 28 de septiembre de 1940 el submarino Cappellini de la armada fascista italiana partió del puerto de La Spezia con rumbo al Atlántico, vía Gibraltar. Al mando estaba el veterano comandante Salvatore Todaro, un hombre que llevaba el pecho cubierto con una coraza de acero debido a viejas heridas de combate.
Durante su misión, avistaron un buque belga, el Kabalo. Se produjo un combate naval y el submarino hundió al barco enemigo. Pasado un rato, vieron aparecer a varios tripulantes sobrevivientes. Pese a que el almirante alemán Dönitz ordenó explícitamente que no se los rescatase, Todaro decidió contravenir a sus superiores y primar, por encima del reglamento militar, la ley del mar, que dice que hay que rescatar a los náufragos. Su gesto lo convierte en un héroe que conecta el pasado con nuestro presente de pateras rescatadas en alta mar por barcos que, con demasiada frecuencia, las autoridades no quieren dejar desembarcar en sus puertos.
Hay obras maestras, como el Quijote, que los autores empiezan sin plan preciso ni determinado: van haciendo de la necesidad virtud, rizando el rizo de la invención. Pero la Comedia pertenece a otra categoría: es el resultado de la deliberación y la perseverancia de Dante. Exiliado de Florencia y condenado a la hoguera, fue incluso contumaz, pues insistió en el imperdonable «error» de crear algo profundamente nuevo y personal. Dramática y tenebrosa en el Infierno, pictórica y melancólica en el Purgatorio y luminosa y musical en el Paraíso, la Comedia es a la Edad Moderna lo que la Odisea a la Antiguüedad. Esta nueva traducción de José María Micó, melódica e inspirada, invita al lector de habla hispana a adentrarse en el singular universo dantesco y acompañar al poeta en su viaje por los tres reinos ultramundanos.
Un fenómeno imparable: con más de 23 millones de ejemplares vendidos en 54 lenguas y un millón en castellano, Cometas en el cielo puede considerarse un clásico contemporáneo.
Sobre el telón de fondo de un Afganistán respetuoso de sus ricas tradiciones ancestrales, la vida en Kabul durante el invierno de 1975 se desarrolla con toda la intensidad, la pujanza y el colorido de una ciudad confiada en su futuro e ignorante de que se avecina uno de los períodos más cruentos que han padecido los milenarios pueblos que la habitan.
Con apenas doce años, Amir se propone ganar la competición anual de cometas de la forma que sea, incluso a costa de su inseparable Hassan, un hazara de clase inferior que ha sido su sirviente y compañero de juegos desde la más tierna infancia. Así, empeñado en demostrarle a su padre que ya es todo un hombre, Amir pondrá en peligro una amistad fraguada a lo largo de años de enfrentarse a todos los peligros imaginables, y aprenderá una verdad que lo acompañará el resto de su vida.