Cinco novelas para adentrarse en los territorios singularísimos, cómicos e inquietantes de Javier Tomeo.
Inimitable Tomeo. Imprescindible Tomeo. Maestro de la novela corta, de la frase afilada. Creador de parábolas lacerantes, escenarios extraños y personajes estrambóticos. Manipulador del absurdo, siempre a medio camino entre lo cómico y lo inquietante, hasta llegar a lo espeluznante en ocasiones.
Este volumen reúne cinco magnéticas novelas. En ellas un marqués escribe cartas con la intención de que no sean entendidas; una entrevista de trabajo acaba desvelando oscuros secretos del entrevistado y del entrevistador; un cazador de leones que se ha equivocado de teléfono empieza una perorata irrefrenable; un hombre se convierte en el único habitante de una ciudad poblada solo por palomas; otro hombre, este con un confuso historial psiquiátrico, se instala en una aldea lejana para dialogar con los animales...
Un imaginario literario que discurre entre Kafka y Buñuel, y atrapa al lector en sus redes construyendo un mundo particularísimo. Destinado a ser un excéntrico, un raro, Javier Tomeo ha acabado siendo un autor imprescindible de la literatura española contemporánea, muy admirado también en el extranjero.
Una potente novela sobre un crimen pasional y sus consecuencias ambientada en el Harlem de la década de 1920, con la firma inconfundible de Toni Morrison
Cuando Violet y Joe Trace, un matrimonio entrado en años, llegan a Nueva York huyendo de la intolerancia de su Virginia natal, creen que podrán vivir en libertad sin importar el color de su piel. Pero el Harlem de los años '20, foco de un vibrante renacimiento cultural, les depara apuros inesperados. Joe acabará cometiendo un horrendo crimen pasional, mientras que Violet se verá obligada a convivir con sus celos y las repercusiones del acto de su marido. Retrato de una comunidad en plena ebullición, Jazz es una potente novela sobre conflictos raciales, ilusiones perdidas y las injusticias padecidas por las mujeres en el siglo XX.
Con Jerusalén liberada, Torquato Tasso se propuso escribir un poema épico a la altura de la Ilíada y la Eneida, pero no inspirado en la mitología, sino en un hecho histórico: la conquista cristiana de Jerusalén durante la Primera Cruzada. El sitio de la ciudad ofrecía el marco para la restauración de la epopeya clásica, pero la imaginación poética le infundió su pathos, porque Tasso jamás renunció a la voluntad de asombrar al lector ni a la convicción de que el verso era el medio para lograrlo. Mezclando verdad y ficción, armas y amores, fábula y tragedia, creó una epopeya moral sublime, reflexiva y melancólica, y no sólo cantó la gloria de los vencedores, sino que puso la poesía al servicio de los vencidos. Publicada en 1 5 8 1, la obra no tardó en convertirse en una de las más leídas y apreciadas de Europa, e inspiró a generaciones de pintores, músicos y escritores: de Tintoretto a Delacroix, de Monteverdi y Händel a Dvořák, y de Milton y Rousseau a Goethe y Byron, todos sucumbieron a los encantos de esta extraordinaria gesta que los melódicos versos de José María Micó logran verter al español con precisión y desenvoltura.