Michel, un chico de trece años con fama de soñador, vive en la localidad congoleña de Pointe-Noire. Su vida transcurre con normalidad: va al colegio, juega, tiene sus más y sus menos con los vecinos; su madre trabaja en un puesto de plátanos en el mercado y su padre, en un hotel. Pero en marzo de 1977, de repente, estalla la noticia: el camarada presidente Marien Ngouabi ha sido brutalmente asesinado. El atentado tendrá distintas consecuencias en la vida de Michel y su familia, el aprendizaje de la mentira no será la menor de ellas.
Con humor y emoción, a través de la mirada ingenua del protagonista adolescente, el autor se vale del universo familiar para ofrecernos un fresco de la descolonización y los callejones sin salida del continente africano, de los que el Congo es un doloroso ejemplo.
Dueño de un universo literario único y considerado como uno de los escritores francófonos más importantes de la actualidad, Mabanckou mezcla intimidad y tragedia política en esta historia de un chico que se enfrenta de golpe con la realidad de la vida.
Las ciudades invisibles se presentan como una serie de relatos de viaje que Marco Polo hace a Kublai Kan, emperador de los tártaros… A este emperador melancólico, que ha comprendido que su ilimitado poder poco cuenta en un mundo que marcha hacia la ruina, un viajero imaginario le habla de ciudades imposibles; por ejemplo, una ciudad microscópica que va ensanchándose y termina formada por muchas ciudades concéntricas en expansión, una ciudad telaraña suspendida sobre un abismo, o una ciudad bidimensional como Moriana… Creo que lo que el libro evoca no es solo una idea atemporal de la ciudad, sino que desarrolla, de manera unas veces implícita y otras explícita, una discusión sobre la ciudad moderna.
Aunque Robert Musil (1880-1942) es conocido fundamentalmente por "El hombre sin atributos" (1930-1943), su obra comienza mucho antes, y representa, en conjunto, uno de los mayores hitos en la narrativa en lengua alemana del siglo pasado. "Las confusiones del cadete Törless" (1906), su primera novela, plantea un detallado análisis del mundo interior de su protagonista, que incursiona con brusquedad en el violento y a menudo sórdido mundo de la adultez. La obra, que transcurre en una escuela militar en el contexto austrohúngaro del fin de siglo, levantó en su momento una imponente polémica, en especial por la crudeza con la que retrata la formación de los jóvenes y sus primeras experiencias con el sexo, la mentira y la injusticia.