Época de la Regencia, Inglaterra. La señorita Beatrice Hyde-Clare tiene veintiséis años, es huérfana, vive de la caridad de sus parientes y no tiene muchas esperanzas de casarse. Su papel en la vida parece claro: coser, sonreír y no molestar.
Pero cuando recibe una invitación para una elegante fiesta campestre decide que, esta vez, disfrutará. Ni siquiera la presencia del duque de Kesgrave (arrogante, apuesto y absolutamente irritante) le arruinará el momento. Aunque fantasear con verterle la sopa de tortuga sobre la cabeza, eso sí, es tentador.
Lo que Bea no espera es tropezarse con un cadáver. Y menos aún que el juez lo declare suicidio cuando ella sabe que no lo es. Así que, por mucho que le digan que se comporte como una dama… Bea tiene otros planes.
¿Cómo puede un asesino esconderse durante décadas en un pequeño pueblo donde todos parecen conocerse?
Ha vuelto a ocurrir, una niña ha desaparecido en Nectar, un pueblo remoto de Pensilvania. En el lugar donde fue vista por última vez, se ha dejado un montículo de azúcar a modo de mensaje: «The Sugar Man» está de vuelta. La agente del FBI Dakota Finch deberá regresar a su pueblo natal para intentar averiguar quién es el asesino que desde hace décadas está evitando ser descubierto. No le será fácil llegar a la verdad con la cantidad de rumores y pistas falsas que corren por el pueblo. Finch deberá enfrentarse a sus propios prejuicios y pronto se dará cuenta de que deberá investigar en la Versammlung, una comunidad cercana tipo secta fundada hace más de dos siglos con los valores de un grupo religioso que huía de la persecución en Europa. El problema es que ingresar en ese grupo es muy complicado.
¿Logrará que confíen en ella lo suficiente como para compartir sus secretos?
Preston y Constance Whittier han forjado juntos una vida feliz y han criado a seis hijos en su hermosa mansión en Manhattan. Ahora, con el nido casi vacío, es más fácil que nunca para ellos mantener su tradicional «luna de miel invernal», un romántico viaje de esquí en pareja.
Pero con el viaje de este año llega la tragedia y, de repente, los hijos de los Whittier se encuentran reunidos en la casa familiar sin sus padres por primera vez en su vida. El mayor, Lyle, atraviesa un momento crítico en su matrimonio y debe decidir si un divorcio sería lo mejor para él y sus dos hijos. El exigente trabajo de Gloria en Wall Street no le ha dejado tiempo para encontrar pareja, y a los treinta y nueve años se siente sola. Los gemelos, Caroline y Charlie, comparten apartamento y un negocio en el mundo de la moda que no pasa por su mejor momento. Benjie, con necesitades especiales, y Annabelle, que sigue en la universidad y parece estar perdiendo el control de su vida, son los únicos que todavía viven en la casa familiar.
Los cuatro hermanos mayores se ven obligados a dejar de lado sus problemas personales y su dolor para mantener unida a la familia y apoyarse mutuamente. Vender la casa sería otra pérdida devastadora. ¿Existirá alguna alternativa, por poco convencional que parezca?