La inquietud por la ciencia y la tecnología es el motivo que llevó a Verne a concebir el proyecto de crear una literatura que uniese el entretenimiento con la cultura científica; de esta manera logró anticiparse a los acontecimientos tecnológicos que han revolucionado nuestras vidas: los viajes espaciales, la exploración del mundo submarino, etcétera. Podemos decir que algunas de sus historias de ficción se han convertido en realidad, aunque también creemos que su perdurable popularidad no se debe sólo a este hecho, sino a la innegable calidad artística de sus obras.
Ésta es sin duda una de las obras más conocidas de Stevenson, junto con La isla del tesoro. Es un texto característico de la época victoriana como crítica a las restricciones de la moral del victorianismo. En un principio la convivencia entre las dos personalidades de Jekyll no es traumática sino sólo anecdótica. Con el paso del tiempo, esta oposición entre las dos personalidades del mismo hombre llevará a un durísimo enfrentamiento que terminará con el triunfo del bien, pero a costa de la propia vida.
Una experiencia personal del propio Tolstói fue la inspiración para La tormenta de nieve, que vio la luz en 1856 en la revista El contemporáneo. Una ventisca sorprende a un viajero y su cochero en la estepa rusa y les aparta de su camino. Cuando el cochero decide volverse, el viajero se une a una caravana en la que conocerá a una serie de variopintos personajes. Una obra temprana del gran autor ruso que, en su brevedad, aborda temas como la superación de obstáculos, la vanidad o la búsqueda de reconocimiento.