Sin lugar a dudas el Romancero gitano no es solo el gran libro de poesía del canon lorquiano sino también una de las obras poéticas más importantes de la cultura occidental, que ha convertido al poeta granadino en una de las figuras más destacadas de nuestra literatura, junto a Quevedo, Góngora o Juan Ramón Jiménez.
A lo largo de los dieciocho romances que conforman el libro, Lorca hace gala del simbolismo que tanto le caracteriza -la luna, el agua, el cuchillo, la sangre, su mundo gitano, «el barco sobre la mar» y «el caballo en la montaña»- con el que ha fascinado, o casi hipnotizado, a generaciones de lectores de todo el mundo.
Tanner ha pasado toda su vida yendo de un lugar a otro, sin pertenecer a ninguna parte. Cuando su abuela, poco antes de morir, revela el nombre y el lugar donde vivía el padre que nunca conoció, decide visitar Asheboro para dejar el pasado atrás y seguir con su vida.
Kaitlyn sabe exactamente a donde pertenece. En Asheboro ha construido una vida para ella y sus hijos de la que está orgullosa, especialmente después de la crisis del divorcio. Pero cuando conoce al misterioso y atractivo Tanner no puede evitar sentir que algo faltaba en su vida hasta ahora.
Jasper nunca volverá a sentir que pertenece a ningún lugar. Pasa sus días solo, atormentado por el trágico accidente que le arrebató lo que más quería, con la única compañía de su viejo perro Arlo.
Los mundos de estos tres seres están a punto de colisionar, un encuentro imprevisto que cambiará para siempre la trayectoria de sus vidas. Porque hay caminos que se cruzan, otros se fusionan... y unos pocos te llevan a casa.
En El bosque mágico, Lev Grossman transita el terreno de la fantasía para seducir a la legión de lectores que han crecido leyendo Harry Potter. No en vano, la novela ha estado en las listas de más vendidos del New York Times y Amazon, y ha sido elogiada por autores de la talla de George R. R. Martin.
Quentin y Julia son dos de los cuatro reyes de Fillory, un reino de fantasía perfecto. Pero, de repente, se hallan de vuelta en el deprimente mundo de Massachussetts de donde proceden.
Su queste ha fracasado. ¿Lograrán regresar al país de sus sueños?
Elizabeth Zott es madre soltera y estrella a su pesar del programa de cocina de televisión más seguido de Estados Unidos. El enfoque inusual de Elizabeth para cocinar, combinar una cucharada de ácido acético con una pizca de cloruro de sodio, resulta revolucionario. Sin embargo, a medida que su éxito aumenta lo hacen también sus enemigos, porque Elizabeth no sólo está enseñando a las mujeres a cocinar sino también desafiándolas a alterar el orden establecido.
Marcellus es un pulpo increíblemente curioso y descarado. Cada día, mucha gente pasa por delante de su tanque en el acuario de Sowell Bay, aunque pocos se detienen demasiado. En cambio, Tova, la limpiadora, le ha cogido cariño y, mientras barre, le cuenta cuánto echa de menos a su hijo, desaparecido hace treinta años en el mar.
A Marcellus no se le escapa nada y es mucho más inteligente de lo que nadie podría imaginar, pero nunca se le ocurriría mover un solo tentáculo para ayudar a uno de sus captores humanos... hasta que comienza a formar una inesperada amistad con Tova. Con su perspicacia de detective, Marcellus ha deducido lo que sucedió la noche de la desaparición. Y ahora tendrá que ingeniárselas desde el otro lado del cristal para revelarle la verdad, antes de que sea demasiado tarde.
Una novela deslumbrante y conmovedora sobre una amistad capaz de vencer la peor de las soledades. Y una historia de esperanza sobre dos almas generosas, criaturas imperfectas... y , quizá por eso, increíblemente luminosas.
En la que parece ser una mañana la mar de normal, la agencia Cavendish recibe una llamada para que envíe una secretaria a una casa que se encuentra en Wilbraham Crescent. Sin embargo, a la persona que realiza la llamada se le pasa por alto un no pequeño detalle: la joven Sheila Webb va a encontrar el cadáver de un hombre en el salón.
¿Quién ha llamado a la agencia? ¿Quién es el hombre asesinado? ¿Por qué hay relojes que la propietaria de la casa no reconoce por todas partes? Y lo más desconcertante de todo, ¿por qué todos los relojes marcan las 4:13?