"Cuando halles el significado de este jardín, estarás preparado para alejarte de el".
1895Todo está preparado para el gran baile que va a celebrarse en el jardín más enigmático de la ciudad de Madrid. Ana recibe su invitación sin ninguna expectativa: su alma rebelde rechaza la ostentación. Nada puede hacerle sospechar que aquel no será un baile más. Está a punto de encontrarse con alguien que le abrirá las puertas de un mundo desconocido y fascinante: son muchos los misterios que el jardín encierra en su interior. Las normas nunca han supuesto una limitación para ella, sin embargo, para adentrarse en ese mundo necesitará más coraje y valentía que nunca.
1990Una antigua fotografía regresa del pasado para poner a prueba la relación entre las mujeres de una familia. ¿Puede un bebe desaparecer de una gran casa señorial sin dejar rastro? Julia deberá ayudar a su madre a resolver el enigma que ha roto la paz que necesita a su avanzada edad. Pero esta no es la única puerta que abrirá el hallazgo del retrato
Su destino estaba escrito, pero decidió luchar por cambiarlo. Una historia sobre el ascenso social de una criada a principios del siglo XX.
Una joven sirvienta en una propiedad vinícola
A principios del siglo XX , entre los verdes campos de los viñedos aragoneses, se alza la noble casa de la familia Prado de Sanchís. Cuando Manuela empieza a trabajar como sirvienta, sabe que esta es su única oportunidad para escapar del destino miserable que le ha sido impuesto por su origen humilde.
Un romance secreto rodeado de intrigas familiares
Entre los celos y los conflictos familiares -y esquivando la mirada vigilante de la señora de la casa-, Manuela se entrega a un amor prohibido que dará un vuelco a su vida y la obligará a luchar más que nunca para labrar su propio futuro.
Un secreto del pasado que podrá cambiarlo todo
Años despues, cuando Manuela parece haber superado sus difíciles recuerdos de juventud, un gran secreto saldrá a la luz. Será entonces cuando ella deba desenterrar un pasado lleno de esfuerzo, amor y pasión.
Emily Walker hates having her carefully crafted world disrupted by anyone, most of all her legendary nemesis, Jack Bennett. He’s the opposite of the wonderful heroes she dreams up in her double life as a romance writer, which is why Emily was perfectly happy when Jack left Rome, Kentucky, mid-school year with his fiancée. The last thing Emily saw coming was Jack’s return at the start of the summer after calling off the wedding and ending his relationship, but he’s here to stay—as her colleague and her neighbor.
Jack is glad to be back, eager to renovate his house and work on the next mystery novel under his bestselling pen name. But when he realizes he’s now neighbors with the one woman who has always pushed his buttons, he discovers something he’s even more excited about—thwarting Emily and her petty plans to sabotage his return.
With their chemistry-fueled animosity at an all-time high, Emily accidentally sends an email to their school’s principal that could reveal her secret literary side hustle. She needs to steal back her manuscript, and Jack—she hates to admit—is just the man to help her. Surprisingly, he agrees. Will their unlikely alliance put an end to their rivalry? Or could it lead to a steamy plot twist they never saw coming?
Jennifer Worth lives to escape into the world of her favorite romantasy series Elytheum Courts, where the romance is sweeping and the men are brave, chivalrous . . . and winged. Newly single and craving connection, she travels to an immersive fan experience celebrating all things Elytheum, only to see the last face she expected—Scott Daniels, her work nemesis, whose disinterest in Jennifer’s favorite series and standoffishness have made their publishing jobs feel like a feuding fae court.
Except the Scott she encounters at the Elytheum Experience, in his secondhand cosplay outfit, is . . . different. Swaggering, flirtatious, confident. Unlucky in romance himself and inspired by Jennifer’s love for the swoonworthy men of Elytheum, Scott is determined to remake himself into the perfect book boyfriend.
Jennifer has no interest in helping the man who vexes her every workday and dismisses her fictional fantasies, but as the immersive convention activities force them together, they’re surprised to discover magic like none Jennifer has ever read about. But is enemies-to-lovers romance only for books, or can Jennifer and Scott bring the trope to life?
Escritos a lo largo de medio siglo, los poemas que conforman Los dedos de la Aurora giran en torno al mundo clásico, tema nuclear en la obra de Luis Alberto de Cuenca al que se ha acercado como traductor, filólogo y estudioso y que ha dejado una huella profunda y perdurable en su poesía, una de las más prestigiadas e influyentes de las últimas décadas. Los autores helenísticos de la Antología Palatina, en particular, pero también los elegíacos y epigramistas latinos, la épica de Homero o de Virgilio y la lírica arcaica, comparecen en homenajes que a la vez que transmiten el legado de la Antigüedad lo reelaboran en clave irónica o sentimental. Seleccionada por Luis Miguel Suárez, con prólogo del autor y epílogo de Victoria León, la antología ofrece una muestra deliciosa y altamente significativa de un universo poético que recrea las fuentes grecorromanas o se sirve de la narratividad de sus mitos para indagar en los universales de la condición humana, expresando un vitalismo a prueba de tinieblas.
Ana María Matute evoca la infancia en un libro de relatos empapado de esa belleza, ternura e intuición que solo sentimos cuando pensamos en lo irrecuperable.
Tras once años de ausencia, el protagonista de El río vuelve a los escenarios de su niñez. El pueblo por el que correteó durante varios veranos ya no existe. Ha sido cubierto por las aguas del pantano y sólo emerge, como inquietante aparición, cuando baja el nivel con los calores de agosto. Desde esa presencia irreal y envolvente, Ana María Matute nos ofrece una serie de relatos breves, que esbozan momentos de una infancia tan mágica como irrecuperable. Los lobos, los mendigos, los disfraces, la muerte de un niño, la lluvia, las nubes o el eco son algunos de los elementos de esa evocación, que integra la realidad y el misterio, la vida y la muerte. Con un lenguaje agridulce, de sosegadas ternuras y raros presentimientos, El río nos descubre la fugacidad de los primeros años, la revelación de que "el tiempo nuevo se impone sobre el tiempo viejo, lo sofoca, lo pisa, y sigue".