El Rey de los Hombres del Norte se mantiene, y solo hay un guerrero que lo pueda detener. Su viejo amigo y su enemigo más antiguo: ha llegado la hora de que el Sanguinario vuelva a casa... Glokta está librando una lucha secreta en la que nadie está seguro y nadie es de fiar. Y como sus días de guerrero están lejos, utiliza las armas que le quedan: chantaje, tortura... Tumultos, luchas, rebeliones se extienden como un incendio. Sólo el Primero de los Magos tiene un plan para salvar el mundo, pero esta vez hay riesgos. Y no hay un riesgo más terrible que romper la Primera Ley... El último argumento de los reyes es el volumen que cierra la impresionante trilogía de una voz que ya es imprescindible en la fantasía moderna.
Tiernos y con un aire de diario íntimo, estos poemas son sinceros, vulnerables y apasionados. El lector también profundizará en las diversas facetas de Baez: la niña, la madre, la música, e incluso la fóbica y la soñadora…» Sophie Auster
«Su legado es haber sido un vehículo para la protesta social, un consuelo y un rayo de esperanza para la gente.» Patt Smith
«Joan Baez es una mujer de espíritu firme, con un alma verdaderamente independiente. Nadie podía decirle lo que tenía que hacer, hacía lo que quería. Aprendí muchas cosas de ella. Jamás podría devolverle su amor y entrega.» Bob Dylan
«Un icono estadounidense que echa la vista atrás y recupera su historia.» Vanity Fair
«Poderoso y revelador.» The Boston Globe
Aunque Joan Baez lleva décadas escribiendo poesía, nunca la había compartido públicamente. Poemas sobre su vida y su pasión por el arte se habían acumulado en cuadernos y trozos de papel. Ahora comparte, por primera vez, algunas de las experiencias vitales más importantes que dieron forma a un icono, y ofrece una mirada inédita a los recuerdos y reflexiones de una gran artista.
«La lluvia seguía golpeando en la ventana, constante y gris, arrebujada en sí misma como un caracol dentro de su concha. Sentí que en tus ropas estaba tu presencia esquiva, tu espíritu que se escapaba».
A partir de diecinueve fotografías de Nueva York, la autora narra la vida de Lola, una joven a quien su madre dejó a los ocho años para perseguir una carrera como actriz en la Gran Manzana. Marcada por este abandono primigenio, Lola ha vivido una vida de complejos y carencia emocional. Todo cambia cuando recibe la llamada de un desconocido que le advierte de que su madre ha desaparecido y se embarca en la difícil labor de hallar a una mujer que apenas conoce. El viaje de Lola será hacia lo más profundo de la esencia humana y de sí misma. Una travesía donde no todo es lo que parece.
Laila, una niña marroquí, es raptada de su aldea en las montañas y vendida a los seis años a Lalla Asma, una anciana que la instruye y que se convierte en su abuela. Cuando, ocho años después, muere Lalla Asma, Laia huye y se refugia en un fondac, en realidad una casa de «princesas» que hacen las delicias de los hombres. Pero hasta allí, con fines dudosos, la persigue el hijo de Lalla Asma. Laila, atemorizada como un pececillo dorado, sólo piensa en alejarse de esos hombres que la tratan con un sospechoso afecto. Tras esconderses unos meses en un barrio paupérrimo, se marcha a París ilegalmente con Huriya, una de las «princesas» del fondac. La gran metrópoli la fascina, aunque la condena a la más absoluta marginalidad. Rodeada de los personajes más variopintos, encuentra en la literatura su tabla de salvación, pero, sólo tras un azaroso periplo, será la música la que la devolverá a sus raíces.
EthelBrun es hija de un matrimonio de exiliados, el formado por Justine y Alexandre, un hombreapuesto e inquieto que dejómuyjovenla islaMauricio y que, en el alegre París de los añosveinte y treinta, se dedica a dilapidar suherencia en negociospocorecomendables. En suinfancia, Ethelsólodisfrutadurantesuspaseos por la ciudad con sutíoabuelo, el excéntricoSamuelSoliman, que sueña con vivir en el pabellónde la India francesa construido para la Exposición Colonial. Ya en la adolescencia, Ethelconoceráalgoparecido a la amistad de la mano de Xenia, una compañera de colegio, víctima de la Revoluciónrusa y que vive casi en la pobreza. Laexistencia de Ethelempieza a tambalearsecuando, en las comidas que supadreofrece a parientes y conocidos, se repite cada vezmás a menudo el nombre de Hitler. Serán las primerasseñales de lo que amenaza a la familiaBrun: la ruina, la guerra, pero, sobre todo, el hambre. Esomarcará el despertar de la jovenEthel al dolor y al vacío, perotambién al amor, en una novela en torno a los orígenesperdidos, durante una época que culminó con un Apocalipsis anunciado.
Primero llegan la tormenta y el rayo y la muerte de Domènec, el campesino poeta. Luego, Dolceta, que no puede parar de reír mientras cuenta las historias de las cuatro mujeres a las que colgaron por brujas. Sió, que tiene que criar sola a Mia e Hilari ahí arriba en Matavaques. Y las trompetas de los muertos, que, con su sombrero negro y apetitoso, anuncian la inmutabilidad del ciclo de la vida.
Canto yo y la montaña baila es una novela en la que toman la palabra mujeres y hombres, fantasmas y mujeres de agua, nubes y setas, perros y corzos que habitan entre Camprodon y Prats de Molló, en los Pirineos. Una zona de alta montaña y de frontera que, más allá de la leyenda, conserva la memoria de siglos de lucha por la supervivencia, de persecuciones guiadas por la ignorancia y el fanatismo, de guerras fratricidas, pero que encarna también una belleza a la que no le hacen falta muchos adjetivos. Un terreno fértil para liberar la imaginación y el pensamiento, las ganas de hablar y de contar historias. Un lugar, quizás, para empezar de nuevo y encontrar cierta redención.
La borrasca Sergio, con sus violentas alteraciones meteorológicas, se adueña de la bahía. Por esas mismas fechas, vuelve, después de muchos años de ausencia, una de sus vecinas de pasado más doloroso y ajetreado, la guapa Minerva, transexual de cierto éxito en algunos locales nocturnos. Antes de su transición, Minerva se llamaba Sergio y vuelve herida y llena de rencor por una vieja ofensa que necesita vengar. La borrasca desatada le ayudará a conseguirlo. La tormenta, los vientos, las mareas irán desbaratándolo todo: el altivo edificio playero Condesa Elena y la vida, los recuerdos, los deseos y los secretos de sus vecinos. Todo quedará en carne viva, arruinado. Y sus habitantes, desenmascarados para siempre.
Están hechos el uno contra el otro.
Los Griffin y los Gallo llevan disputándose el control de los bajos mundos de Chicago desde hace generaciones. La rivalidad entre ellos siempre ha sido incandescente, pero las llamas renacen con furia cuando Aida, la más joven y extravagante de los Gallo, se cuela en una fiesta de la mansión de los Griffin y prende fuego a la biblioteca sin querer. Para evitar una guerra, su padre no tarda en concertar el matrimonio entre ella y Callum Griffin, el hijo mayor y el heredero de la mafia irlandesa.
Frío, ambicioso y violento, Callum está decidido a domar a su nueva y cabezota esposa. Pero Aida es más que capaz de darlo todo ella solita… empezando por envenenar a Callum en su noche de bodas. La cuestión es que asesinarlo sería mucho más sencillo si no fuera tan guapo y le atrajera tanto.
Ella tiene un candado en el corazón. Él tiene algo que demostrar.
En su lucha por el control, ¿quién arderá en llamas primero?
Este volumen, una de las últimas obras de Marguerite Duras, es una reflexión sobre el proceso de escritura, y también sobre esa soledad dolorosa pero imprescindible que permite a la autora entregarse a «lo único que llenaba mi vida»: escribir. Es, además, una meditación sobre el vértigo que produce pensar en el siguiente libro, sobre el lugar o la casa en que se escribe, sobre las experiencias que impactan e inspiran un relato, como por ejemplo el trágico accidente de un joven piloto británico en la Segunda Guerra Mundial, la muerte de una mosca en una pared, o una colección de pinturas.