Cumbres Borrascosas (1847) es una de las novelas más populares de todos los tiempos, quizá la novela romántica por excelencia. Primera y única obra de la enigmática Emily Brönte, narra la trágica e imposible historia de amor entre Catherine y Heathcliff. Catherine es hija del propietario de una casa solariega llamada Cumbres Borrascosas, adonde un día este lleva un niño abandonado, un pequeño salvaje de piel oscura y habla ininteligible del que solo saben su nombre: Heathcliff. La irrupción de ese turbador personaje cambia para siempre la vida de la familia.
En contra del mito popular, Cumbres Borrascosas es una de las historias de amor más subversivas y estremecedoras de todos los tiempos, un clásico de lectura inagotable cuya traducción ha sido revisada para esta nueva edición.
En el verano de 1816, el poeta Percy B. Shelley y su esposa Mary se reunieron con Lord Byron y su médico en una villa a orillas del lago Leman. A instancias de Lord Byron y para animar una velada tormentosa, decidieron que cada uno inventaría una historia de fantasmas. La más callada y reservada, Mary Shelley, dio vida así a quien sería su personaje más famoso: el doctor Frankenstein. Al cabo de un año completaría la novela.
La historia es de todos conocida: un científico decide crear una criatura con vida propia a la que luego rechaza. Metáfora sobre la vida, la libertad y el amor, Frankenstein o el moderno Prometeo es una maravillosa fábula con todos los ingredientes de los grandes mitos, un gran clásico que ahora recuperamos con una nueva traducción y precedido de un espléndido estudio de Alberto Manguel sobre la influencia del mito en el imaginario del cine.
La soñadora Emma, una joven de provincias casada con Charles Bovary, quien la ama pero es incapaz de comprenderla y satisfacerla, buscará la realización de sus sueños en otros amores, pasionales y platónicos..., pero ninguno de ellos logrará calmar su desesperada ansiedad y sus románticas inquietudes. La publicación de Madame Bovary (1856) provocó el escándalo de la burguesía francesa, esclava de mil prejuicios, y el proceso judicial que siguió contribuyó a un éxito editorial sin precedentes.
Hoy Madame Bovary es considerada el auténtico pórtico de la modernidad literaria. El omnipresente narrador teje con un rigor documental una sólida trama en la que la técnica de la narración, la descripción, el análisis de caracteres y el diálogo son trabajados minuciosamente y en una interrelación perfecta.
Pocos autores como Charles Dickens supieron capturar el temblor que provoca lo sobrenatural cuando irrumpe en lo cotidiano. En estos cuentos desfilan espectros atormentados, apariciones entre la niebla, viajeros que encuentran más de lo que buscaban y presencias que se materializan donde menos se las espera. Una galería de sombras que surge, siempre, al anochecer. Porque para Dickens no hay Navidad, ni invierno, ni tertulia perfecta, sin un buen relato de fantasmas. Aquí están los mejores: historias que estremecen, que despiertan esa mezcla de inquietud y placer que solo puede producir el sonido de unos pasos donde no hay nadie, un golpe seco en una puerta cerrada o una figura que se desvanece cuando giramos la cabeza. Para leer al anochecer es un compendio magistral del Dickens más espectral y escalofriante. El Dickens que conocía como nadie el arte de ponernos los pelos de punta mientras nos hace sonreír. El Dickens de las casas en penumbra, de los pasos en la niebla y de las presencias que nunca descansan.
En la primera visita de cortesía que hace a sus nuevos vecinos, el joven Vladímir Petróvich, de dieciséis años, se enamora apasionadamente de la extravagante princesa Zinaída Aleksándrovna, la hija de esta familia aristocrática arruinada. Para él es la primera vez que experimenta todos los matices de este sentimiento: desde los nervios y la exultación hasta la vergüenza y la envidia. Porque no es el único que se siente atraído por la princesa: todo el vecindario ha se quedado prendado de ella y no han tardado en salirle pretendientes de todo tipo. Y entonces, en medio de agitadas tempestades internas, Vladimir experimentará una cruel revelación que cambiará para siempre la inocencia de su mirada.
La Florencia del siglo XVI requiere habilidad, discreción, lealtad, sensibilidad artística y comprensión política. Europa es un polvorín. Italia es el campo de batalla donde chocan Francia y España, las dos grandes potencias. El duque de Florencia, Cosme de Médici, no solo tiene que lidiar con la reina de Francia, su prima Catalina de Médici y aliada de su viejo enemigo, el republicano Piero Strozzi, sino también con el influjo de un Papa que es un inquisidor de la peor calaña, el que instituyó la prohibición de libros y obras de arte considerados inmorales. Y para complicarlo todo, ahora el viejo pintor Pontormo acaba de ser asesinado al pie de los frescos en los que trabajaba desde hacía once años. En la escena del crimen se descubre un cuadro obsceno de María de Médici, una de las hijas del duque. El gran Vasari, secuaz del duque, pintor e historiador del arte, se tiene que encargar de la investigación. ¿Quién es el asesino y quién el caricaturista? ¿Cuál es el móvil del asesinato y del crimen de lesa majestad?