París, 1899. Emma Lacasse ha estado separada de su hermana mayor durante casi veinte años, ya que Caroline se casó con un estadounidense rico y se fue de Francia. Así que cuando Emma recibe la petición de Caroline de encontrarse con ella, esto la intriga. Caroline invita a Emma a visitarla en Nueva York con una condición: Emma debe dar clases particulares a su tímida sobrina, Isadora, y ayudarla a prepararse para su debut en sociedad.
Caroline vive una vida de excesos y opulencias inimaginables como todas las millonarias de la era dorada de Nueva York, y Emma pronto se verá inmersa en un mundo de lujo más allá de sus sueños más salvajes, muy alejado de su estilo de vida bohemio como arpista y escritora con su amante, Claude, en Montmartre.
Emma espera que el encuentro con su única familia sea emotivo, pero en lugar de eso, se encuentra con los vicios de su hermana carismática y manipuladora, que se deleita con las maquinaciones de los ultra ricos. Cuando Emma comienza a cuestionar los verdaderos motivos de su hermana, se desata un desastre y la sociedad de Nueva York queda al descubierto: debajo del reluciente exterior hay un nido de engaño, traición, corrupción moral... y tal vez incluso de asesinato.
Una travesía hacia una tierra en lucha para sanar las heridas y encontrar el amor.
Alma Parsehyan padece dolores en el abdomen. Un sufrimiento ancestral que viene de que su familia fue víctima del genocidio armenio. Ella también vivió su propio infierno y escapó. Pero necesita sanar.
Así, emprende un viaje hacia Artsaj. La guerra se interpondrá y Alma volverá a sobrevivir, aunque esta vez gracias al amor.
Corre el año 1892. Argentina es una nación joven, pero se encuentra entre las más pujantes y desarrolladas del mundo. Dos misteriosos agentes de la policía federal llegan al pueblo de Quequén, en la costa atlántica, para ayudar a resolver un crimen. Dos niños han sido degollados y su madre, viva, aunque en estado catatónico, es la única testigo del hecho.
Uno de los agentes es Juan Vucetich, un inmigrante de origen croata que trae un método innovador: la dactiloscopia, una disciplina que permite identificar inequívocamente a una persona por el relieve único de las crestas capilares de los dedos de la mano. Si lograran resolver un crimen tan horroroso gracias a este procedimiento, Argentina tomaría la delantera geopolítica con un logro revolucionario para la administración de los países.
En concreto, la voz y las teclas de la máquina de la persona que está escribiendo esta novela. Ella sabe que es un personaje de novela y, por suerte, la novela es fascinante, divertidísima y profunda. Aunque a veces intentará cambiarla. Sus compañeros de historia son alucinantes. Por ejemplo, Laurence, su pareja, tiene una abuela encantadora y aparentemente inofensiva. Pero descubre que ella y una banda de espías podrían estar traficando con diamantes escondidos dentro del pan.
Domme o el ensayo de Ocupación es una obra peculiar, con un destino que debe celebrarse y con una función muy precisa: iluminar por un instante la estupidez que impera en nuestra civilización. François Augiéras, ya sea el escritor o el personaje de esta novela —ambas identidades se confunden—, decide adoptar el mítico papel del loco que reniega de la miopía humana al mismo tiempo que propone realizar un objetivo insoslayable: «Ha llegado el momento de atacar al Hombre. ¿Atacar? Por lo pronto, hay que ocupar con sigilo varios sitios. Y de pronto aparecerá, muy discretamente, una civilización “distinta”. La Nuestra». Recluido en un hospicio pueblerino, en la campiña francesa, haciéndose pasar por un extravagante, pero absolutamente convencido de que su origen nada tiene que ver con los hombres que lo rodean, Augiéras comienza la Ocupación que terminará por crear una nueva civilización, una civilización proveniente de los astros y diametralmente opuesta a ese fatal detritus llamado Humanidad. Por eso puede afirmar tajantemente: «los derechos del hombre nos tienen sin cuidado». Su origen es otro, luminoso… Él viene de las estrellas. Tal vez otros como él llegarán más tarde. Sin embargo, su tarea radica en iniciar la Ocupación de este hermoso planeta. No importa si es una empresa destinada al fracaso, ya que el fracaso, en todo caso, consiste en identificarse con la Humanidad. La Ocupación ha comenzado.
Hilarante sátira de la sociedad y política norteamericanas en torno a su documentada creencia en la presencia de extraterrestres en la Tierra. Apoyándose en la documentada creencia del 80% de la población norteamericana de que su gobierno le ha ocultado, durante largo tiempo, información concerniente a la presencia de extraterrestres en el planeta Tierra, Christopher Buckley realiza una excelente sátira que gira en torno a la estupidez y al tedio vital que permean el American way of life, en la que todos, desde el presidente de los Estados Unidos hasta, por supuesto, sus gobernados, son objeto del escrutinio y burla de su hilarante pluma.